Es el título de un poema de Wislawa Szymborska, en el que dice:
Aquí, negro sobre blanco, rigen otras leyes.” (*)
En efecto.
(*) Trad. de Jerzy Slawomirski y Ana María Moix.
Blog de Miguel Ángel Lama
Es el título de un poema de Wislawa Szymborska, en el que dice:
Publicado por Miguel A. Lama en domingo, agosto 16, 2009 1 comentarios
Julia ha escrito en su blog sobre series televisivas preferidas. La otra noche lo comentamos en casa y sólo le salían cuatro, un top 4, que es el que ha puesto (ha post); quizá también porque quería encontrar imágenes para acompañar sus comentarios. Yo he tenido más tiempo para pensar y se me ocurren unas cuantas más, de otra índole, otros perfiles, claro está, que para eso le llevo veintinueve años.
Por orden cronológico, destacaría, en los ochenta, Arriba y abajo y Los Roper, dos series británicas espléndidas. De la primera, un clásico, guardo menos recuerdos que de la pareja de George y Mildred. Canción triste de Hill Street fue una de esas series americanas atractivas que luego han querido imitar, como si la realidad fuese trasladable —que lo es, me dicen algunos. Cheers, con un espléndido Kelsey Grammer, es una de mis preferidas en esta lista de recuerdos. En los noventa, se lleva la palma otra serie extranjera, Doctor en Alaska, que es, de todas las citadas, la primera que me compraría en una edición en deuvedé, por ejemplo. Luego, en fechas más cercanas, aparece la única española, que comparto con Julia, 7 vidas, en sus primeras temporadas; pero también hasta el final, por qué no. Ahí están sus resultados. Y Friends, que también comparto con Julia (y con Pedro, que está puesto en estas cosas). Hasta aquí llego, un top 7. Seguro que hay más. Seguro.
Publicado por Miguel A. Lama en viernes, agosto 14, 2009 7 comentarios
De haber leído antes el Diccionario de dudas (Madrid, Calambur Editorial, 2009), de José María Cumbreño, habría utilizado estos versos para lo que escribí sobre la poesía de Elías Moro (En piel y huesos. Antología poética 1987-2009, Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2009): “Las listas, los inventarios / y las clasificaciones / en el fondo se usan / para no tener tanto miedo.”
El Diccionario de Cumbreño es posterior a estas Teorias da Ordem. Poesia 1998-2008 (Águas Santas, Ediçoes Sempre-em-Pé, 2008) que me han llegado hace poco de su parte. Es una antología de textos de sus libros traducida por Ruy Ventura, “una de las voces más interesantes de la última poesía portuguesa”, en palabras de Antonio Sáez. Lo singular, además, de esta antología bilingüe es que resulta casi un nuevo libro del autor y materializa una idea literaria obsesiva en él. Porque Cumbreño anda a vueltas con el orden desde —digo yo que al menos— su libro de ¿cuentos? De los espacios cerrados (2006) y volvió con sus teorías en el Diccionario, y ahora quiere que creamos que ha perdido la cabeza, que empuja donde dice TIRAR, que es un desobediente reflexivo. Entonces, por eso, nos ofrece ahora una antología que comienza con el primer poema del libro de 2008 (Estrategias y métodos para la composición de rompecabezas), luego mezcla textos en prosa de los ¿cuentos? de 2006, sorprende de pronto con un poema de su primer libro, Las ciudades de la llanura, vuelve a De los espacios cerrados, sale uno de Un árbol sin sombra, un libro de poemas de 2003, y sigue con otros poemas de lo último, para cerrar con un poema titulado “Demoliciones” de Estrategias… En fin, uno de esos despropósitos bien pensados que gusta. No había visto cosa igual. Y, claro, el poeta se deja querer, y no advierte en qué consisten estas Teorías del orden a la portuguesa; y tengo que ser yo el que advierta estas cosas. Un placer; porque lo que viene escribiendo Cumbreño desde hace ya unos cuantos años es inteligente e interesante. Y me consta que va a seguir próximamente dando muestras de ello. Sea, pues.
Publicado por Miguel A. Lama en viernes, agosto 14, 2009 0 comentarios
Esta mañana, en la Facultad, he visto este anuncio. Parece mentira el efecto que provoca una falta de ortografía en quien la nota. En este caso, deshace la función del anuncio. Y más. Puede ser alguien que ha superado el primer curso de esa carrera. Puede ser alguien que ha superado el primer curso de esa carrera y que no va a volver a utilizar sus libros. Puede ser alguien que ha superado el primer curso de esa carrera, que no va a volver a utilizar sus libros y que los ha usado poco. Puede ser alguien que ha superado el primer curso de esa carrera, que no va a utilizar unos libros que ha usado poco y que confunde valor y precio. Pero lo de "extrenar"... Por eso he ocultado, no sin torpeza, el número de teléfono. Lo siento.
Publicado por Miguel A. Lama en miércoles, agosto 12, 2009 6 comentarios
Javier Gil y Miguel Fernández me han enviado los primeros cinco números de la colección de pliegos Manuales de instrucciones (Madrid, Fundación Inquietudes, 2009), que lleva la nota extraordinaria de “Publicación gratuita para la difusión de la poesía”. Los cinco números son, en realidad, seis pliegos, pues el dedicado a Eduardo Milán está formado por dos entregas, una con poemas del uruguayo, introducidos con una nota de Antonio Méndez Rubio y nociones de interés sobre la búsqueda o la resistencia en esa poesía, y otra con una conversación del poeta con Laura Giordani, Arturo Borra y Víktor Gómez, que forma parte de una serie de entrevistas (Entre escuchas, pérdida) a autores esenciales de la poesía actual escrita en español. En el blog de Julio Mas puede leerse una reseña de la colección.
Respondo, en primer lugar, con el juego de aportar al lector las instrucciones para manejar estos manuales de instrucciones. Se trata de pliegos apaisados de DIN A-3 doblados en fuelle tres veces y una desde la horizontal, lo que resulta un formato aproximado de presentación y archivo de 15 x 10,5 cms —dieciséis páginas. Deshecha la última de las dobleces, se muestra entera la portada del pliego, en dos niveles verticales. Basta ahora con abrir el fuelle, de izquierda a derecha, para leer las seis primeras páginas —más las dos de portada— dispuestas en dos pisos de tres. Dada la vuelta al pliego, pueden leerse en la misma disposición de dos tandas horizontales las ocho páginas restantes.
En estos seis apreciados pliegos hay razones para el goce de un lector de poesía y mucha militancia en esta pasión confusa. Militancia, sí. Todos los pliegos de la colección ofrecen novedades estupendas. De los trece poetas italianos contemporáneos que difunde Eloy Santos, sólo a Giovanna Sicari —que no sabía muerta en 2003— conocía por la antología de Emilio Coco en SIAL (El fuego y las brasas, 2001). Lección de poesía y vida la de Eduardo Milán. Otro agradecido encuentro con los tres poetas argentinos de María Salgado que se dan la mano en sus figuras (Masco, lampiño, Rodríguez). Y la militancia de los antihaikús de Jesús Ge introducidos por Pedro Montealegre y de los sugerentes textos (Trabajos de purificación) de Miguel Ángel Curiel con nota de otro militante, Víktor Gómez.
Los promotores de esta idea, encima, están dispuestos a mandar a quien interese ejemplares de su colección. Me alegro, y les agradezco el rato de lectura.
Publicado por Miguel A. Lama en domingo, agosto 09, 2009 0 comentarios
“El Gobierno de España nunca ha reconocido a uno de sus más leales empleados”, se dice sobre Tomás Navarro Tomás en este espléndido documento escrito y dirigido por Blanca Calvo y Ramón Salaberría. Merece la pena dedicar poco más de media hora a ver este video que la Biblioteca Nacional tiene desde su página web y que formó parte de la exposición Biblioteca en guerra realizada entre noviembre de 2005 y febrero de 2006. Se aprende mucho. Con tristeza y desencanto, sin embargo. Tristes armas si no son las palabras…
Publicado por Miguel A. Lama en jueves, agosto 06, 2009 3 comentarios
El otro día, el último lunes de julio, pasamos cerca de esta ciudad de la región más occidental de Francia, Aquitania, en el departamento de los Pirineos Atlánticos, próxima a Pau. A Orthez dediqué un pensamiento a ciento treinta kilómetros por hora. Pensé en un poeta querido, Nicasio Álvarez de Cienfuegos (1764-1809), que murió allí enfermo de tuberculosis a los pocos días de cruzar la frontera con la pena del exiliado de su patria. No se conoce su tumba, no hay inscripción alguna…, donde habite el olvido; tampoco, como se lamentaba José Luis Cano al introducir sus Poesías en los Clásicos Castalia, se conserva ningún retrato.
Se han cumplido este verano los doscientos años desde su muerte y ando, también a salto de mata, escribiendo algo sobre su poesía, que es de lo más interesante del primer romanticismo español. Estoy en ello y me acuerdo también de dos poetas del siglo XX, importantes: Jaime Gil de Biedma, que tituló un poema con otro de Nicasio, y José Luis Hidalgo, por lo del sentimiento de la muerte.
Publicado por Miguel A. Lama en martes, agosto 04, 2009 0 comentarios
Publicado por Miguel A. Lama en lunes, agosto 03, 2009 6 comentarios
“El estilo alambicado, y un porfiado interés de purismo, con derivaciones casi continuas, que pretenden ser aclaratorias o complementarias, hacen que, con querer ser tan claro, se hace confuso con bastante frecuencia y alarga el escrito. A mí me irrita algunas veces. Luego, como esto es una recopilación de artículos, resulta que hace alusión a algunos hechos referidos en otros artículos que no están incluidos aquí y se pierde el hilo.” Ésta es la anotación manuscrita del propietario del ejemplar que tengo de los Recuerdos de un anciano de Antonio Alcalá Galiano (1789-1865) en una edición de Espasa-Calpe argentina de 1951 con prólogo, fechado en octubre de 1949, de Julián Marías. Se trata de una selección de la obra y de un ejemplar incómodo de leer y bastante deteriorado, resto de un rescate de un lote de libros que iban a tirar a la basura.
A Alcalá Galiano dedicó el Duque de Rivas su Don Álvaro o la fuerza del sino, en memoria del tiempo del exilio francés. De él escribió Alberto Gil Novales en Las Sociedades Patrióticas… (1975): “Yo no tengo de Alcalá Galiano el alto concepto liberal que habitualmente se tiene, difundido astutamente por él mismo y recogido después por otros escritores. Hombre de talento indudablemente, y de talento oratorio especial, su política tenía dos finalidades: su propia popularidad y poder, y sembrar confusionismo, dividir a todo el mundo con apariencias de patriota, acercándose, eso sí, sutilmente a quien detentaba el Poder, con mayúscula.” Experimentó una evolución ideológica que fue vista por la derecha española del siglo XX como la lógica salida de una afección maligna y escribió varias veces sus memorias, aunque sólo los Recuerdos de un anciano vieron la luz en vida del autor. La primera vez que aparecieron en volumen fue en 1878 y en las Obras escogidas de la BAE están también estos jugosos Recuerdos que empiezan en 1802 y terminan en los años de la emigración. Yo no conocía edición más moderna completa de ellos hasta ésta que ha publicado —el colofón es del 2 de mayo de 2009, “201 aniversario del levantamiento del pueblo de Madrid contra el ejército de Napoleón Bonaparte”— Editorial Crítica en su espléndida colección “El tiempo vivido”, y que compré hace un par de semanas. Ahora leo cómodamente estas reflexiones de su tiempo de un hombre que fue protagonista de una época excepcional.
La edición, como digo, es muy agradable, generosa en el cuerpo de la letra, elegante de diseño, perdurable por el cartoné con guardas à la mode, en una colección que ya ha publicado otros textos fundamentales del XIX, de Espoz y Mina, de Mesonero Romanos, de la Duquesa de Abrantès…; sin embargo, sigo sin ver con buenos ojos esta forma de evitar la ‘erudición’ que se nos impone al despojar a este tipo de ediciones tan necesarias y oportunas de todo aparato que suene a exposición plúmbea del conocimiento. Yo no hablo de ediciones críticas; pero, al menos, un índice onomástico, un prólogo firmado, una orientación bibliográfica… Aunque sólo sea eso para el que fue, según el editor, “el mejor libro de memorias escrito por un español en el siglo XIX”.
Publicado por Miguel A. Lama en domingo, agosto 02, 2009 0 comentarios
Ayer, desde las ocho y media de la mañana, vivimos la 'Operación Salida' desde la perspectiva del regreso. De Girona a Cáceres. Once horas de viaje por carretera dan para sentirse implicado en las noticias del tráfico y para testificar sobre lo que se escucha por la radio… Con todo lo que se ve, ayer fue una jornada tranquila, salvo el descerebrado que adelantó convencido de que yo me abriría al arcén, y acertó el descerebrado.
Después de haber parado para picar algo en ‘El Navarro’ de Épila (famosa), avistamos, cerca ya de Calatayud, el humo de lo que ha sido un incendio de un pinar en la zona de Valtorres. Las noticias dan el inicio en torno a las tres de la tarde; pero la foto de Carmen está tomada a las 13: 45. La A-2 que nosotros llevábamos estuvo cortada luego durante media hora; y he creído escuchar que la Guardia Civil ha detenido a dos individuos. El fuego ya está controlado.
Publicado por Miguel A. Lama en domingo, agosto 02, 2009 5 comentarios
Hace poco más de medio mes que se cumplieron los cien años del nacimiento del escritor uruguayo Juan Carlos Onetti (1909-1994) y he tenido dos ocasiones especiales, por el momento, de recordarlo. El otro día pasé por la librería y compré el tomo III de las Obras completas, el de Cuentos, artículos y miscelánea, en edición de Hortensia Campanella (Barcelona, Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, 2009); y estos días he leído el número de junio de la revista Ínsula (750), dedicado a Onetti y coordinado por la profesora de la Universidad de Granada Ana Gallego Cuiñas. Seguro que me confundo, pues no conozco en profundidad el estado de los estudios sobre Onetti; pero, a juzgar por el contenido de este monográfico, entre los hispanoamericanistas de la universidad española no hay muchos onettistas, salvando a la propia Ana Gallego. El chileno Jaime Concha escribe desde su Universidad de California, Roberto Ferro desde la de Buenos Aires, Magdalena Cámpora desde la Universidad Católica de Argentina, Edgardo Dieleke desde Princeton University, Elena M. Martínez desde el Baruch College de la City University de Nueva York, y Hugo J. Verani lo hace desde la también americana Universidad de Notre Dame. A éstos se suman los nombres de Mario Vargas Llosa —de él se da un capítulo de su libro El viaje a la ficción. El mundo de Juan Carlos Onetti (Madrid, Alfaguara, 2008)—, Gustavo Guerrero y Fernando Aínsa.
Me alegra saber que Fernando Valls vocea también sobre esto.
Creo que, aunque Ínsula pueda ser una revista para iniciados —no lo es siempre y a veces ha sido ejemplar puerta de entrada al mundo de las letras y las ciencias humanas para vocaciones en formación—, falta en este monográfico una puesta al día de la bibliografía de Onetti, algún artículo más panorámico y menos miradas microscópicas. Ha sido un placer leer algunas de estas páginas sobre Onetti. En unas horas me llevo para unos días de vacaciones una buena cantidad de las del mismísimo señor don Juan Carlos Onetti.
Publicado por Miguel A. Lama en jueves, julio 23, 2009 4 comentarios
Ayer martes, en El País, en la necrológica firmada por Walter Oppenheimer sobre el autor de la novela Las cenizas de Ángela, Frank McCourt: “McCourt estuvo marcado por el estigma desde su nacimiento: vino al mundo antes de los nueve meses reglamentarios porque su madre y su padre se vieron obligados a casarse porque ella estaba embarazada.”
Penalty, gol, tarjeta roja y expulsión. Y todo por haber llegado antes del comienzo del partido.
Publicado por Miguel A. Lama en miércoles, julio 22, 2009 0 comentarios
Ayer fui a Madrid con Pedro, a ver el concierto de Anastacia en los Veranos de la Villa. Es un seguidor entregado de esta cantante de Chicago con una gran voz con muy buen directo, salva sea la impresionante tecnología. Disfrutó mucho; sobre todo, por saber que en su afición no anda solo. Allí, en el escenario de Puerta del Ángel, caben 2.500 personas sentadas y estaba prácticamente lleno. Fue un concierto de dos horas precedido por unos teloneros de altura, Funambulista, de Diego Cantero. Anastacia estuvo muy bien, sus músicos, el montaje… Añade a su talento, además, una extraordinaria simpatía. Que se lo digan a Adrián, de Granada, que lo hizo muy bien cuando le sacó al escenario.
Gran programación la de los Veranos de la Villa, muy buena organización y un espléndido espacio aledaño del Campo del Moro y de la Casa de Campo, que permite contemplar un rato el perfil de Madrid por su Palacio Real y la Almudena, aunque no todo el mundo está de acuerdo. Pagamos 40 euros por cada entrada. Aquí, en Cáceres, casi todo lo que organizan las instituciones es gratis —Womad, Festival de Música Antigua, Play Cáceres…—, y si nos cobran 12 euros por entrar a ver a la Compañía Nacional de Teatro Clásico decimos que no dan facilidades.
Publicado por Miguel A. Lama en martes, julio 21, 2009 0 comentarios
Siempre me pareció que la espléndida película de José Luis Cuerda era de 1988; pero se ha celebrado ahora el vigésimo aniversario de su estreno. Creo que fue en enero de 1989, por eso. Sea como sea, recordar esta obra, que sigue siendo clasificada en las fichas cinematográficas dentro del excelso y mal reconocido género de comedia absurda, es un placer. Lo hacen sin desperdicio en sus blogs Miguel Ángel Muñoz, de Almería, y Raúl Quinto. Dejo aquí esto.
Publicado por Miguel A. Lama en lunes, julio 20, 2009 0 comentarios
Si hiciese una encuesta para averiguar qué nombre, entre el de Belén Esteban y el de Jaume Sanllorente, es más conocido, la diferencia de respuestas a favor del primero sería apabullante. No puedo superar la vergüenza que me da saber que la persona que responde a ese nombre gana mucho más dinero en un año que un maestro de escuela en media vida. Tan extraordinario como el oficio de maestro e igualmente válido para tan estomagante comparación es el perfil de Jaume Sanllorente (Barcelona, 1976), impulsor de un proyecto sanitario y educativo en Bombay, y a quien Manuel Ventero entrevistó hace unos meses en su programa Siluetas, de Radio Nacional de España, y que hoy han repuesto. Recomendable.
Publicado por Miguel A. Lama en domingo, julio 19, 2009 0 comentarios
Inducido por el apunte de Álvaro Valverde a propósito de la reseñina de Lluís Satorras de la espléndida novela de Gonzalo Hidalgo Bayal El espíritu áspero (Barcelona, Tusquets Editores, 2009), que estoy terminando de leer, publico ya lo que anoté el otro día al hilo de la lectura de la obra, antes de conocer la reseñina.
Publicado por Miguel A. Lama en viernes, julio 17, 2009 1 comentarios
Me ha llegado a la Facultad el último número de Baluerna, y van treinta, que contiene el relato “Estómagos” de Diego González (Villanueva de la Serena, 1970), y su traducción al portugués. Siempre que recibo uno de estos pliegos, de distribución gratuita entre los viajeros de la Estación de Autobuses de Cáceres, celebro esta idea que nació hace ya casi diez años. En 2000 apareció la primera entrega, firmada por Álvaro Valverde —“Plasencia-Cáceres (o viceversa)”—; y luego, Javier Rodríguez Marcos, Antonio Sáez Delgado, un texto extraído de las Postales de andar extremeño de Fernando Pérez Marqués, Basilio Sánchez, Santos Domínguez, Fran Rodríguez Criado, Hilario Jiménez, Antonio María Flórez…; otros autores como Andrés Trapiello, José Luis García Martín, Ángel L. Prieto de Paula, Martín López-Vega, José Luis Puerto; los representantes de esa vocación portuguesa del proyecto, en el que se nota la mano de Antonio Sáez, traductor de muchos de los textos; así, António Cándido Franco, Ruy Ventura, José-Alberto Marques, António Salvado…
Reza una nota final que viene publicándose desde el primer número que Baluerna surgió de las conversaciones que mantuvo Eduardo Hernández con sus amigos poetas Javier Rodríguez Marcos y Antonio Sáez Delgado. De aquello, esto. Una afortunada materialización de un afán encomiable de difusión de la literatura que, como no podía ser de otro modo, recibió en su primera convocatoria, el reconocimiento de uno de los Premios al Fomento de la Lectura en Extremadura en 2002.
Publicado por Miguel A. Lama en martes, julio 14, 2009 0 comentarios
El pasado jueves 9 inauguró el pintor Hilario Bravo (Cáceres, 1955) su exposición Ut natura en el Patio Noble de la Asamblea de Extremadura en Mérida. El crítico Carmelo Arribas, en Extremadura al dí@, escribe sobre esta nueva serie de Hilario que toma el paisaje extremeño como base. En la misma página puede verse un video de casi cuatro minutos con un amplio recorrido por la muestra. No he visto la exposición aún en vivo y no tengo el catálogo; pero supongo que el enjundioso texto de Michel Hubert Lépicouché que puede leerse en el blog de HB forma parte de él.
Publicado por Miguel A. Lama en lunes, julio 13, 2009 0 comentarios
Ex Oriente lux. Recuerda este lema Fernando Rodríguez-Izquierdo, profesor en la Universidad de Sevilla y presidente de la Asociación de Estudios Japoneses en España, al presentar este volumen que acabamos de publicar en la Universidad de Extremadura. ¿Qué es Japón? Introducción a la cultura japonesa (Cáceres, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Extremadura, 2009) es un libro de quinientas ochenta páginas que recoge más de una treintena de trabajos sobre aspectos muy diferentes de la cultura japonesa, desde el sumo al haikú, desde el teatro a los envoltorios de regalos. Akira Yamada, Ministro de la Embajada el Japón en España, que colabora en la edición del libro, escribe sobre el manga en un texto divulgativo; José María Cabezas, Cónsul Honorario de Japón en Andalucía, lo hace sobre el espacio urbano desde planteamientos más especializados. Masaki Tsunokawa, de la Universidad de Tokai, nos informa sobre la psicoterapia del psiquiatra japonés Morita (1874-1938), que proscribió de su rostro la risa para no parecer tonto. Y algo sobre la cultura del arroz puede verse en las páginas de Kayoko Takagi, de la Universidad Autónoma de Madrid. Todo se debe al apasionamiento de Fernando Cid Lucas, un japonólogo en Extremadura, con lo que todo queda dicho.
Y el mejor enlace que he encontrado para realizar la compra es éste.
Publicado por Miguel A. Lama en domingo, julio 12, 2009 0 comentarios
Estuve en Morille (Salamanca) en marzo del año pasado, invitado por Manuel Ambrosio Sánchez, alcalde de este pueblo charro a unos dieciocho kilómetros de la capital. Manuel Ambrosio es profesor en la Universidad salmantina, dieciochista, editor de Las españolas náufragas de Segunda Martínez de Robles, que apareció en 2000 como primera entrega de las Publicaciones del Grupo de Estudios del Siglo XVIII de allí. Me habían invitado Fernando R. de la Flor y él a formar parte del tribunal de una tesis que dirigieron. Me sorprendió lo que ahora llaman neorruralismo, la granja escuela de unos hospitalarios Cristina y Fernando, el Cementerio de Arte y las cenizas de Klossowski, lo que contaron de Domingo Sánchez Blanco, la biblioteca de la casa de Manuel Ambrosio en su contexto… He revivido en estos días aquella noche memorable al recibir por vías diferentes la información del VII Festival de Poesía y de las Artes en el Medio Rural organizado por el Seminario de Discurso, Legitimación y Memoria que dirige Fabio Rodríguez de la Flor, en el que andan Fernando R., M. Ambrosio, Amelia Gamoneda… Será este fin de semana, del 10 al 12 de julio. (Si pinchas sobre la imagen, se amplía y puedes leer el programa).
Publicado por Miguel A. Lama en jueves, julio 09, 2009 0 comentarios
Se puede poner en duda, y con razón, que menos de treinta hojas manuscritas como respuesta a un cuestionario solicitado por la Capitanía General de Extremadura en 1828 constituyan una Historia de Zafra; pero no su valor histórico y, menos, la justificación de su publicación por primera vez en una edición facsimilar de la copia completa conservada en la Real Academia de la Historia (Fondo Ángel Ferrari). Y protesto. Pues no por tratarse de la ciudad en la que nací y de mi hermano —con el lujazo de compañía de Juan Carlos Rubio— voy a dejar de decir que éste es un ejemplo sobresaliente de historia local bien hecha. La diferencia que hay entre el resultado de esta investigación y la labor, encomiable, sí, a pesar de todo, de tantos aficionados locales y cronistas oficiales, es abismal. Se nota si uno se molesta en leer estos trabajos, que deberían acompañarse de una igualmente digna presentación. No es el caso, y se vuelve a defraudar al rigor historiográfico con la desatención editorial. Seguro que con los años lo conseguimos.
El manuscrito del padre dominico Matamoros en el que responde al requerimiento de la Capitanía General de Extremadura es transcrito y anotado, e introducido con unos textos que son ejemplares para la información sobre Zafra y su contexto histórico en los tiempos ominosos del reinado de Fernando VII. En ellos está mucha información que tendrá que ser utilizada como referencia para estudios posteriores. Sí.
Le debo a mi hermano más datos para la referencia a un tal Antonio Reyrruard que recoge Matamoros y que el propio Vivas Tabero incluía entre los genios inmortales de mi pueblo. No pude dárselos en su momento y ahora le pongo aquí que a Reyrruard lo cita Bartolomé José Gallardo en una carta de 1830 en la que narra sus esfuerzos por publicar un Memorial en defensa de las 'Poesías' de José Iglesias de la Casa, retirado de la circulación, y destruido. Dice Gallardo que el zafreño Reyrruard medió ante el Gobernador de Salamanca José Urbina para publicar el memorial. Lo recoge Rodríguez-Moñino en su estudio sobre Gallardo de 1955 reeditado por la UBEX en 1994.
Publicado por Miguel A. Lama en miércoles, julio 08, 2009 0 comentarios
Quien quiera leer un buen libro de cuentos para disfrutar que lo haga con este Cuaderno escolar (Cortometrajes), de Juan Ramón Santos (Plasencia, 1975), publicado en la colección “La Gaveta” de la Editora Regional de Extremadura. Desde que aparecieron los primeros Cortometrajes (Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2004), el nombre de Juan Ramón Santos se convirtió con justicia en uno de los más recomendables en el relato corto entre los extremeños. Ahora, tras varias colecciones de relatos, creo que este Cuaderno sobrepasa cualquier limitación geográfica.
Llevaba leídos unos cuantos cuentos cuando me acordé de Gonzalo Hidalgo Bayal. Sí, fue cierto gusto en el estilo, el humor, la “Exégesis” o, más adelante, “En mi vida me he visto en tanto aprieto”. Entonces, fui al final, a “Dedicatorias, reconocimientos”, y allí encontré a Gonzalo, a quien Juan Ramón dedica el breve relato “Los martes, mercado”. Sabía que J.R.S. había sido alumno de G.H.B. en algún taller literario. Días antes de recibir el libro y de leerlo, vi a J.R.S. en Plasencia. Yo iba con G.H.B. No hablamos. Estábamos en una iglesia, acompañando a Yolanda, a Álvaro, a Leticia y a Alberto, en un mal trance. De vuelta, por una calle hacia la plaza, G.H.B. me habló de un tal “Cartones”, un personaje placentino, y me dijo que J.R.S. lo había incorporado a uno de sus cuentos en su último libro; éste que ahora he leído. Así que ha sido inevitable ver a Gonzalo en el libro de Juan Ramón.
Sabe moverse el autor de este Cuaderno escolar en diversos grados y en diversos tonos de la distancia corta en materia narrativa del cortometraje. En el microrrelato que es "Invitación a la lectura”, de Kafka a Borges (copio aquí el texto completo, con permiso del autor y del editor: "¿Será acaso el Odradek un aleph portátil?"), como mínima expresión de una serie en la que hay otros ejemplos notables de media docena de líneas, como “Necrológicas” o “Cotillón”; en el juego de ingenio y el texto lúdico del articuento a lo Millás; o en el relato neto que aplica muchos de los constituyentes básicos de un género que tiene en la liberalidad imaginativa y de construcción su piedra xilofonal. Hay piezas excelentes, una disposición con sentido estructural de los 42 textos, algún desfallecimiento imaginativo a costa del recuerdo —en “La medida de todas las cosas”—, cierta inflación de los gerundios en “Ardor fraterno” y mucha calidad y amenidad literarias. Por esto, estoy seguro de que el lector disfrutará con esta lectura.
Publicado por Miguel A. Lama en martes, julio 07, 2009 0 comentarios
Esta fotografía la hice ayer a cincuenta metros de la puerta de mi casa, en el callejón que une las calles Hornos y Gallegos con Pizarro, a cinco metros de la fachada del futuro Centro de Arte Contemporáneo Helga de Alvear. Eran las tres de la tarde. Tengo ganas de que se inaugure ese centro; al menos ese día el entorno estará dignísimo.
Publicado por Miguel A. Lama en lunes, julio 06, 2009 0 comentarios

El viernes hice esta foto en la Plaza de Caldereros, a escasos metros de la recreación histórica titulada Cáceres evocado, que se postula como una propuesta de dinamización del patrimonio. Yo me pregunto por qué había esa noche a las nueve y media más coches de los habituales (sic) en esa plaza: porque habían sido desplazados los que no podían estacionar en la de San Mateo ni en la de las Veletas —ocupadas por la escenografía de la cosa— o porque de algún modo había que llegar allí para visitar la recreación histórica de los tiempos de Felipe III (sic).
Publicado por Miguel A. Lama en lunes, julio 06, 2009 0 comentarios
—¿Cómo va vestido, Natalia?
La pregunta se la ha hecho desde el estudio de Radio Nacional de España un profesional del periodismo deportivo a Natalia Ayala, enviada especial al lugar al que llegaba en riguroso directo el jugador de fútbol Cristiano Ronaldo. Para cubrir la noticia de su presentación esta noche se han acreditado casi quinientos periodistas de sesenta diarios extranjeros y españoles, y unas sesenta televisiones de todo el mundo; algunas menos que cuando, en el verano de 2003, se presentó el futbolista inglés David Beckham. Repito la pregunta:
—¿Cómo va vestido, Natalia?
Publicado por Miguel A. Lama en lunes, julio 06, 2009 2 comentarios
Publicado por Miguel A. Lama en jueves, julio 02, 2009 5 comentarios
El lunes, en un examen, terminé de leer El laberinto y el sueño (Sevilla, Renacimiento, 2009), de Antonio Moreno (Alicante, 1964). La primera vez que alguien me habló de Antonio Moreno fue el 6 de noviembre de 1997. Lo preciso porque fue la noche de la trágica riada de Badajoz. Horas antes, en la mañana del día 5, María José Flores defendía su tesis doctoral sobre variantes textuales en la poesía de José Manuel Caballero Bonald —que estuvo presente. Por la noche llovió a mares. El cielo descargó tanto que en Badajoz una riada provocó 21 muertos mientras nosotros no podíamos salir de un bar de la calle Sergio Sánchez de Cáceres. Allí, Ángel L. Prieto de Paula, pasada la medianoche, me hablaba de un poeta excelente: Antonio Moreno.
Tardó poco Ángel L. en ponernos en contacto, pues en diciembre ya tenía en casa un libro de Antonio, Solar antiguo, galardonado con el Premio “Villa de Cox” de 1996. Luego fui recibiendo otros con el correr de los años —Visión del humo, Alrededores…—, hasta que hace un mes y pico me llegó El laberinto y el sueño. No es un libro de poemas, no; se trata de un nuevo y brillante ejemplo de obra que sortea la adscripción genérica de manual. Dietario —con sus fechas, septiembre de 2004-primavera de 2006—, o a modo de diario, como dijo Álvaro Valverde, narración breve, libro de estampas, de viaje —corto—, de prosas poéticas que sueltan las amarras de los imperativos categóricos del espacio y del tiempo —como “Ventana”; ay, los pájaros—… Y si el género es esquivo y escondido, también la localización de la escritura; pues el libro está escrito en un pueblecito de la sierra norte de Alicante. Y la causa por la que el hombre recaló en ese lugar fue igualmente esquinada, fue absurda. A partir de la explicación de esto, que se da en el primero de los textos, del mismo título que el libro, “El laberinto y el sueño” —que debía haber ocupado cinco páginas, y no cuatro—, todo cobra sentido y vida, se llena de nombres y experiencias, los números dicen, todo lugar es asumible y las fechas nombran.
Ha sido una lectura muy placentera la de esta especie de público ajuste de cuentas con algo de azar o sino personal e íntimo. El laberinto queda como experiencia de ese hombre, queda atrás; y el sueño, también suyo, como su pie descalzo o el último viernes del año 2005, pasa al territorio del lector, que lo asume.
Publicado por Miguel A. Lama en miércoles, julio 01, 2009 1 comentarios
El extremeño Mario Martín Gijón (Villanueva de la Serena, 1979) ganó el pasado martes 23 el Premio Internacional Gerardo Diego de Investigación por su estudio Una poesía de la presencia. José Herrera Petere en el surrealismo, la guerra y el destierro. Es un reconocimiento importante, que se materializará en un volumen en la editorial Pre-Textos. Anteriormente, hace un par de años, lo ganó José Luis Bernal Salgado. Mario Martín Gijón, que ahora está como profesor de español en una universidad de la República Checa, defendió su tesis doctoral hace pocos meses, en febrero, en la Universidad de Extremadura, sobre Herrera Petere, José Herrera Aguilera (Guadalajara, 1909-Ginebra, 1977), de la que proviene el trabajo galardonado, una parte tan sólo, sobre la poesía. Su dedicación a este notable protagonista del exilio literario español se ha mostrado en varias publicaciones. Lo más destacable es su participación en el proyecto de edición de las Obras completas que están llevando a cabo la Diputación de Guadalajara y la Consejería de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha —han salido también los tomos de la Poesía I y del Epistolario. Mario Martín Gijón ha sido el responsable de los tomos de Narrativa II y Narrativa III. El primero recogió diversas narraciones publicadas durante el exilio, y el último, muy reciente, es toda una revelación, pues recoge por primera vez una novela, Profunda retaguardia, inédita a pesar de los intentos del autor por publicarla, y que presenta la particularidad de ser una obra literaria española sobre el nazismo alemán. Una obra sobre el nazismo escrita casi al tiempo del nazismo, pues su primera versión, según nos cuenta Mario Martín Gijón, es de 1942. La tengo desde hace poco, y está entre mis lecturas simultáneas. Me alegro por el éxito de este antiguo alumno.
Publicado por Miguel A. Lama en domingo, junio 28, 2009 7 comentarios
Después de tres intensos días, ayer clausuramos, con un fin de fiesta muy especial, el curso de verano de la UEX Lecciones de Teatro Clásico (II). Escenarios y lecturas del teatro europeo de los siglos XVII y XVIII. Cada día, en el salón de actos de La Generala —un marco incomparablemente infrautilizado—, entre veinte y treinta asistentes. A ver si podemos aspirar cada año a más. Y conseguir que acudan todos los que están interesados en el teatro en Cáceres, profesionales, aficionados, más estudiantes y profesores. Y periodistas. No van. No les interesa. No lo consideran importante. No es sólo una reunión de especialistas, sino un lugar de encuentro de personas que saben mucho de teatro y que tienen una interesante trayectoria profesional. Al menos, eso creo yo. O así se deduce de lo que te cuentan los curiosos que por allí han pasado; y de lo que uno sabe y lee, claro. (Aparcaré un apunte sobre mi concepto del interés cultural).
El reencuentro con la sabia y radiante Helena Pimenta una noche de San Juan, la conversación con el director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, Eduardo Vasco, con el escritor y periodista Marcos Ordóñez —que hoy escribe en Babelia sobre unos inteligentes Faemino et Cansado— y con su mujer Pepita Galbany; con colegas como Laura Dolfi, de Parma, o Francisco Lafarga, de Barcelona; que han departido con nuestros estudiantes, con amigos como Isidro Timón, como Quico Magariño, como Toya García…; todo me ha resultado edificante y tónico.
La vinculación del curso con el Festival de Teatro Clásico de Cáceres ha tenido todos los días una de sus confirmaciones en la asistencia a los espectáculos Sueño de una noche de verano, de UR Teatro, La fierecilla domada, dirigida por Mariano de Paco, y El enfermo imaginario, de la compañía extremeña Teatro de Papel. Respectivamente, porque el orden de mis preferencias colocaría al primero el primero, a mucha distancia, de El enfermo, y, el último, La fierecilla domada, que levantó entusiasmo, no por la calidad del montaje ni la excelencia de sus actores, sino porque algunos de ellos han interpretado o interpretan personajes en series televisivas de mucha audiencia. De esto también se ha hablado en este curso; por si alguien cree que aquí nos pasamos tres días dando vueltas a las oposiciones binarias, las anagnórisis o los recursos estilísticos. Qué cosas.
El Sueño de una noche de verano ha sido, siendo reposición, una de las cumbres de este Festival. Vino a Cáceres en 1993, al año de su estreno; y luego se retomó el montaje en 1998. Ahora, vuelven con frescura a remontarla, y lo que vimos fue una lección de teatro, de dirección escénica y de interpretación —un placer conocer a José Tomé, otro clásico de UR, que fue Teseo, Oberón, Jordi—, sobre todo tratándose de una obra tan complicada de mostrar para que funcione en todo su juego entre lo real y lo ficticio. Jugábamos con cierta ventaja los que por la mañana, en el curso, habíamos escuchado a Helena Pimenta, sabia y amena, explicar algunas claves de su lectura y puesta en escena del Sueño de una noche de verano. De esto también se ha hablado en este curso; por si alguien cree que aquí nos pasamos tres días dando vueltas a las oposiciones binarias, las anagnórisis o los recursos estilísticos. Qué cosas.
Publicado por Miguel A. Lama en sábado, junio 27, 2009 3 comentarios
Ha sido una desagradable sorpresa encontrarme hoy en El País con la nota necrológica —al lado de la del eminente Julio Valdeón— firmada por Enrique Barón Crespo sobre la hispanista Elsa Dehennin. La amistad de esta profesora de la Universidad Libre de Bruselas con este veterano diputado socialista europeo que fue Presidente del Parlamento ha garantizado la difusión del luto.
Inmediatamente, me he acordado de Bénédicte Vauthier, otra hispanista belga, que pasó por la Universidad de Extremadura, por la Autónoma de Madrid, y que ahora da clases en la Universidad François-Rabelais de Tours. Bénédicte fue su discípula, se formó con Elsa, y fue quien me la presentó en el Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas que se celebró en Madrid, en 1998. Teníamos la complicidad de nuestro interés por Juan Goytisolo, y mucho más; pues Elsa Dehennin escribió sobre Jorge Guillén y otros autores del 27, sobre Sánchez Robayna, sobre narratología, sobre Julián Ríos…
Tengo a la vista la edición que Bénédicte Vauthier publicó de la novela de Unamuno Amor y pedagogía (Madrid, Biblioteca Nueva, 2002), que incluyó la novedad del epistolario entre el maestro y Santiago Valentí Camp, director de la colección en la que se publicó la obra. Va encabezada por una dedicatoria a Elsa Dehennin, muestra de esa vinculación entre ambos nombres. Siento la pérdida.
Publicado por Miguel A. Lama en martes, junio 23, 2009 0 comentarios
Publicado por Miguel A. Lama en domingo, junio 21, 2009 0 comentarios
No conocí personalmente a Fernando Pérez Marqués (1919-1993); pero siempre me he sentido muy cercano a este maestro, escritor, intelectual y secretario, en el tiempo en que yo empecé a tener uso de razón lectora, de la Revista de Estudios Extremeños. Me lo presentó su hijo Fernando Tomás Pérez González (1953-2005), creo que en la Navidad de 1993 —su padre había fallecido en julio—, cuando me pidió que echase un vistazo a los más de cuatrocientos artículos dispersos de su padre publicados en revistas y periódicos por si podría redactar un trabajo sobre su vocación literaria, y que aparecería en un homenaje que la REEX quería sacar.
Fernando Tomás me facilitó toda la obra de su padre, entre la que estaba un ejemplar de De Extremadura. Cuatro esquinas de atención, publicado por la Institución Pedro de Valencia de la Diputación de Badajoz en 1980. Era un volumen mucho más avanzado y riguroso en su contenido que en su factura editorial, tan preautonómica, que reunía cuatro ensayos importantes de Pérez Marqués anteriormente publicados dispersos: “Extremadura en Azorín”, “Notas en torno a Manuel Godoy”, “El más fino matiz de la tragedia” —sobre El Alcalde de Zalamea— y “Trasuntos literarios de Mérida”.
Ahora, por iniciativa de la Biblioteca Municipal ‘Juan Pablo Forner’, el Ayuntamiento de Mérida y la Editora Regional de Extremadura coeditan esta nueva edición del libro de Fernando Pérez Marqués, uno de los ensayos más amenos y cabales sobre aspectos diversos de nuestro acervo cultural.
Publicado por Miguel A. Lama en viernes, junio 19, 2009 0 comentarios
Publicado por Miguel A. Lama en jueves, junio 18, 2009 0 comentarios
He vuelto hace escasas horas de Lisboa, y me he traído un ejemplar del Catálogo del 75 Aniversario (1933-2008) del Instituto Español “Giner de los Ríos” de Lisboa, regalo de Evelio Martínez, su actual director. Son ciento cincuenta páginas testimoniales de todos los actos organizados con motivo del aniversario. El Instituto se creó en septiembre de 1932, pero las clases no comenzaron hasta enero de 1933, cuando se incorporaron los primeros catedráticos, Ramón Martínez López, de Lengua y Literatura, y José Hernández Almendros, de Física y Química. En él impartieron clases profesores como Eugenio Asensio o Ernesto Halffter, y las recibieron alumnas como la infanta Margarita de Borbón o la cantante Cecilia. Una crónica ilustrada puede verse en el cedé elaborado por Ángel Chica, y del que se da cuenta también en este catálogo, coordinado igualmente por él y otro Ángel… Campos Pámpano, uno que fue de los principales responsables, si no el principal, de todas las actividades culturales que llenan estas páginas…
Publicado por Miguel A. Lama en jueves, junio 18, 2009 1 comentarios
Han pasado, si no me confundo, por lo menos tres años desde que apareció el primer número de este empeño de Julio César Galán y otros que es Dioniso. Revista de investigación, creación y crítica teatral, y, a la vista del quinto número (mayo-octubre de 2009), hay que decir que quien la sigue la consigue. Y eso que todavía no está todo conseguido. Los cambios apreciables en este número de la revista son la mejor garantía para que Dioniso ocupe ese espacio hasta el momento hueco en Extremadura de las revistas de creación e información teatral. No minimizo otros aspectos que busca esta publicación, como la investigación y la crítica teatrales; pero éstos tienen también otros lugares. La llamada investigación —trabajos de la sección “El tirso”, más ensayísticos— puede conocerse en publicaciones especializadas de carácter universitario; y la crítica del panorama teatral es muy difícil mantenerla en una revista que aún no tiene una periodicidad constante; aunque como tratamiento de crónica a toro pasado sería utilísima como balance de temporada o de festivales. (Recopilar, por ejemplo, la escasa crítica teatral que aparece en la prensa regional sería importante; y estoy pensando en las lecturas en Mérida de Leandro Pozas o las de Luigi Giuliani en Cáceres, en sus respectivos festivales, que se vienen publicando en el diario Hoy).
En cualquier caso, aquí empieza a consolidarse un proyecto que debe de ser tenido en cuenta. Y que debería tener más presencia ahora que estamos en el Festival de Cáceres y buscar difusión cuando el aficionado asiste al teatro, o el especialista se reúne, como en el Curso de Verano que empieza la próxima semana, en donde va a haber un buen grupo de profesionales. También más presencia en páginas virtuales —la revista nació sin ella y sigue sin ella— que ayuden a difundir un contenido que en este número va desde artículos sobre Martínez Mediero o Rivas Cherif a los textos de Paco Bezerra o las noticias sobre compañías como Suripanta, Al Suroeste Teatro y El Astillero —taller, laboratorio— a través de la entrevista con Luis Miguel González Cruz.
Publicado por Miguel A. Lama en miércoles, junio 17, 2009 2 comentarios
Quizá no sea mala vara de medir la afición que uno siente por el teatro tomar el grado de deseo que uno tenga por volver a ver una obra que no gustó la primera vez. Ayer tuve ganas de volver a ver el Dom Juan dirigido por Jean-Daniel Laval, la coproducción entre Mois Molière de Versalles y el propio Festival de Cáceres que lleva ya unos años en marcha. Porque no salí satisfecho de la cacereña Plaza de San Jorge el jueves. Es posible que la poco atractiva iluminación o los recursos de escena no cambien de un día para otro, pero quizá sí el ritmo de la función y la ejecución de los actores, ayer, desiguales, sobre todo, el principal, Santi Senso, con sus altibajos, que en su segunda función espero haya salido mucho más airoso. Lo merece su esfuerzo. Creo que la buscada elementalidad del montaje no dio los resultados apetecidos.
Y no pude volver a ver el Dom Juan porque fui ayer al Gran Teatro a disfrutar con la representación de la Compañía Nacional de Teatro Clásico de La Estrella de Sevilla, atribuida a un tal Lope de Vega. Quizá haya una conexión entre ambos montajes, por su elementalidad, pero, claro, la de este último —con un escenario limpio, como una sala de ensayo cuyo primer público es el resto de actores, los que no intervienen en la escena principal, pero acompañan como coro sonoro, con un vestuario uniforme y una iluminación muy bien utilizada y que destaca como recurso en la única escena nocturna del acto segundo— tiene una solvencia apabullante. Lástima que en esta ciudad no se agoten las entradas durante todos los días del Festival.
Compañías como la CNTC cuidan todos los detalles, y uno de ellos, principal, es el verso, para el que tienen un asesor como Vicente Fuentes. Ayer destacó el decir del verso. Qué bien, por ejemplo, en el experimentado Arturo Querejeta en el papel de Busto Tavera. Una manera agradable de hacerte llegar un texto que tiene además la enjundia de esa denuncia constante del abuso de poder. Lo de “Mil gobernantes mintiendo”. No sólo hay que abrir los periódicos todos los días para ver ese infierno, o encender la radio; sino que esa mierda la puedes tener en tu propia casa. Por eso, hay que estar ojo avizor. No hay que imaginar mucho: “Causa tendrás suficiente; / que en Sevilla es regidor, / y el más sabio y más prudente / no deja, señor, de hacer / algún delito, llevado / de la ambición del poder.”
Publicado por Miguel A. Lama en sábado, junio 13, 2009 6 comentarios
Recupero esta entrada de diciembre de 2005 para reclamar atención sobre la traducción española de aquel libro que allí mencionaba y que se publicó en su original italiano en Pisa por Edizioni ETS. Hace unos meses, en 2008, apareció en la Editorial Biblioteca Nueva este Azabache. El debate sobre la melancolía en la España de los Siglos de Oro, del profesor de la Universidad de Verona Felice Gambin, con el prólogo que ya llevó en Italia de Giulia Poggi, y la presentación, nueva, de Aurora Egido, que destaca el riquísimo venero teórico y práctico que la historia de la melancolía tiene en las letras españolas.
El lector español tiene ahora la oportunidad de acceder más fácilmente a este estudio que repasa la literatura científica sobre la melancolía, en especial algunos títulos como el Dignotio et cura affectuum melancholicorum (1622, pero ca. 1569), de Alfonso de Santa Cruz, traducido modernamente en la edición Sobre la melancolía. Diagnóstico y curación de los afectos melancólicos (Pamplona, Eunsa, 2005), en traducción de R. Lavalle y con introducción de J. A. Paniagua. O como el Libro de la melancholía del médico de Arcos de la Frontera Andrés Velázquez (1585), editado por el mismo Felice Gambin en 2002, y en el que leemos sobre el quid divinum de filosofar o hablar latín sin haberlo aprendido nunca, como una de las formas de la melancolía; y en el que se nos narra lo sucedido “Viniendo de Çafra a Xerez, cerca de Badajoz, caminando en compañía de un caballero ilustre de aquella ciudad, que se dize Fernando de Baçán, y en compañía de otros hidalgos, entre otros criados aquel caballero traía un mulato criado en su casa, que se dezía Juanico, y parando a cenar en un lugar entre Xerez y Çafra, que se llama Burguillos, estando cenando como a dos o tres horas de la noche, burlándose el mulato con la mesonera, que era una vieja que él debía conocer de antes, le començó a dar mucha prisa, diziéndole: —¡Confiéssate vieja, que has de morir antes de medianoche! Y ella llamándole de borracho, y él todavía perseverando le dixo que se confessase, que juraba a Dios que no había de llegar a media noche. Passado esto, y habiendo cenado, faltó agua y la mujer tomó un cántaro y salió por agua a una muy buena fuente que está junto a las casas de aquel lugar, y cayó dentro sacando el agua y se ahogó; y anduvieron su gente en el mesón un rato procurándola, y visto que no parescía fueron a la fuente porque no la vieron venir y la sacaron de ella ahogada. Y aquel caballero y los demás todos que caminábamos aquella hora, volvíamos a caminar diziendo no procediesen contra el mulato, con saber todos cuantos allí estábamos y su marido y toda la demás gente que no sacó pie el mulato de la posada, sino que burlándose con ella, acaso y sin consejo, le dixo aquellas palabras.” Formas de la melancolía, poderes de melancólicos.
Publicado por Miguel A. Lama en jueves, junio 11, 2009 0 comentarios
Publicado por Miguel A. Lama en miércoles, junio 10, 2009 0 comentarios
Publicado por Miguel A. Lama en lunes, junio 08, 2009 0 comentarios
Desde las ocho de la mañana de hoy estaré —y si no, y sin que medie causa legítima, incurriré en pena de privación de libertad de 14 a 30 días y multa de dos a diez meses (sic)— en la Mesa U de la Sección 1 del Distrito 1 de Cáceres (Casa del Pueblo), como Presidente, en las Elecciones al Parlamento Europeo 2009. Es mi primera vez en mis 29 años de mayoría de edad. Me temo que no será la última. Y, como temo, además, que la afluencia no será masiva, creo que me llevaré algo para leer. Si está permitido. Aunque creo que, como “El Presidente o Presidenta de la Mesa tiene, dentro del local electoral, la autoridad exclusiva de cara a la estricta observancia de las normas de mantenimiento del orden público con el fin de asegurar la libertad de los electores y el cumplimiento de la Ley”, voy a autorizarme la lectura de un par de periódicos y el libro que me lleve.
Publicado por Miguel A. Lama en domingo, junio 07, 2009 2 comentarios
Dos envíos han coincidido esta semana en mi apartado. Enviados por personas distintas, confluyen en la misma: Honorio Blasco. Por un lado, la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Carmona me envía un par de ejemplares de las actas del I Congreso Nacional El Mundo Tabernario, celebrado en la ciudad sevillana entre el 21 y el 24 de marzo de 2007. Son casi doscientas páginas entre las que destacan muy por encima del resto —y quizá esté mal decirlo— las de mi amigo Honorio Blasco (“Una posible historia de la taberna”) y las de Pedro Antón Cantero Martín (“La taberna: templo y ágora”), a quien no conozco de nada. Por otro lado, recibo de Honorio su nueva edición de Tabernas for ever (Carmona, El Mundo Tabernario, ed., 2009), que ya publicara la Editora Regional de Extremadura en la colección “La Centena” (núm. 5) en 1993, sin las palabras preliminares de José María Carmona Domínguez y sin los nuevos matices en la redacción y la corrección de alguna errata que ahora se han incorporado.
Son muestras de interés de lo que espero sea un trabajo más o menos definitivo y mucho más documentado sobre las tabernas en la historia de todo, principalmente de España. Ocasión habrá un día para hablar sobre la palabra mostrador, preferida por Honorio, claro está, frente a barra.
Publicado por Miguel A. Lama en sábado, junio 06, 2009 0 comentarios
Hace pocos días cerraba el curso con mis alumnas de tercero de Hispánica hablando de El cuarto de atrás, de Carmen Martín Gaite. Me he acordado ayer de esa novela tan de su tiempo —aquellos primeros años de la restauración democrática— cuando he recibido la invitación para la presentación de El desván de la memoria de Tomás Pavón (Cañaveral, 1959), que acaba de publicar Del Oeste Ediciones, la editora de su anterior libro, El cuaderno de Corto Maltés (1999). No me hago de nuevas, porque ya leí una versión antigua de esta novela de la memoria personal de Tomás que quiere ser también testimonio sobre una generación; y que no tiene nada que ver con lo de Carmen Martín Gaite, pero sí, y mucho, con la metáfora de su título.
La presenta Pilar Galán el jueves 4 a las nueve de la noche en Belleartes, un espacio nuevo de arte y de creación —en la calle Viena, 16, bajo, de Cáceres— que da alegría que promueva y reciba actos como la venerable presentación de un libro. Si me da tiempo a llegar desde Madrid, allí estaré; y me traigo a casa un ejemplar dedicado por Tomás.
Publicado por Miguel A. Lama en martes, junio 02, 2009 0 comentarios
Ayer, primer día de junio, escribí una carta a un autor para transmitirle que no vamos a publicar su obra y que le devolvemos el original. No es tarea gustosa. Poco después recibí en casa un libro que acaba de publicarse. Es también un ensayo. Ojalá se hubiese quedado en ensayo. Éste sí que habría merecido varias cartas. Seguro que nunca llegaron, que no fueron negativas; seguro que nunca se escribieron. Lamentable.
Publicado por Miguel A. Lama en martes, junio 02, 2009 1 comentarios