miércoles, febrero 03, 2010

Balompié

Ayer, solo, piqué algo en la barra de una cafetería del centro de Madrid. Solo y con mi periódico. A mi lado, tres hombres tomaban unas cañas y charlaban. Durante todo el rato, algo más de media hora, estuvieron hablando de lo mismo: de fútbol. Hubo un momento en que creí que eran actores que ensayaban alguna obra programada en alguno de los teatros cercanos —el Fernán Gómez del Centro Cultural de la Villa, el María Guerrero, el Marquina..., están cerca—, pues la conversación parecía obedecer a un plan previamente preparado. El mismo de todas las semanas, me dije. En primer lugar, la última jornada: la victoria del Real Madrid en Riazor y la derrota del Atleti en casa ante el Málaga; los goles, el taconazo de Guti... En segundo lugar, y bien hilado con lo último: los mejores goles que uno recuerda. Sólo escuché al que más voces daba decir que la mejor jugada ha sido la de Redondo frente al Manchester por encima de todas. Y, por último, entrenadores y sistemas de juego: Onésimo, nuevo entrenador del Valladolid, Michel y el Getafe, la destitución de Valverde en el Villarreal, tocar y tocar, ensanchar el campo y el juego por las bandas. Parecía irreal. Tan acostumbrado está uno a conversaciones llenas de anacolutos, de exabruptos, de titubeos y vacilaciones que acaban en nada...; lo de ayer fue lo que se dice una jugada al primer toque. Salí y allí quedaron: —Pellegrini sabe lo que hace —me pareció escuchar.

domingo, enero 31, 2010

Sergio Beser

"A mi derecha Sergio Beser, setenta y ocho kilos de mala leche pelirroja, y a mi izquierda, Pepe Carvalho. ¿Cuánto pesas? Éste es el hombre que más sabe sobre Clarín, sabe tanto que si Clarín resucitase le mataría. Nada de la literatura le es ajeno. Lo que no sepa él, lo sé yo. 'Robustos esclavos, sudorosos por el fuego de las cocinas, dejaban sobre la mesa los manjares del primer servicio en grandes platos de arcilla roja saguntina'. ¿De quién es esto?
—De Sónnica la cortesana, de Blasco Ibáñez —adivinó Beser, displicente.
—¿Cómo lo sabes?
—Porque cuando te vas a emborrachar recitas la oda a la paella, de Pemán, y cuando estás borracho declamas la escena del banquete que Sónnica le organiza en Sagunto a Acteón de Atenas."
Esto es un fragmento de Los mares del Sur (1979), la novela de Vázquez Montalbán en la que el personaje de Sergio Beser ayuda a Carvalho a resolver con brillantez de arúspice una especie de jeroglífico literario. Me enteré de la muerte del profesor Sergio Beser (Morella, 1934-Sant Cugat del Vallès, 2010) por el blog de Fernando Valls, que publicó hace unos días un texto de Teresa Barjau. Teresa Barjau es la autora de la foto que ilustra las necrológicas que ayer publicó El País, una de Montserrat Amores y otra de José-Carlos Mainer.
No conocí a Beser; pero lo he leído mucho, lo que quiere decir que he aprendido mucho. He recordado muchas de sus ideas sobre la novela del siglo XIX, sobre Clarín, sobre Galdós, sobre Baroja; pero la imagen inmediata que me ha venido a la cabeza es la que salió de la misma literatura, que tanto apasionó a Beser. La novela de su amigo Vázquez Montalbán, y también la novela de su alumno Javier Cercas, El vientre de la ballena (1997), en el personaje de Marcelo Cuartero, que Cercas retrata magistralmente en el capítulo cuarto de la segunda parte de su libro. Nada puedo hacer yo para destacar la figura de Beser, sólo el recuerdo, frente a lo que escribió Cercas. Por ejemplo: "Quienes ignoran la realidad de la vida académica imaginan que en todo profesor de literatura se esconde un apasionado de la literatura; cualquiera que la conozca de cerca puede desmentir este espejismo. Pocas pasiones sobreviven a la profesionalización de quien las experimenta, y la de la literatura no es ninguna excepción, sobre todo si se tiene en cuenta que a la larga todo profesor acaba ocupándose menos de los libros que explica que de los que otros o él mismo han escrito o escribirán sobre ellos. Entendámonos: no niego que se pueda atravesar el lodazal de una carrera académica preservando intacto el placer de la literatura; afirmo que Marcelo es una de las pocas personas que lo ha conseguido."

viernes, enero 29, 2010

García de la Huerta en la Virtual Cervantes

Al cuidado de Juan Antonio Ríos Carralatá, profesor de la Universidad de Alicante, y autor de varios trabajos sobre el dramaturgo de Zafra, entre ellos el libro Vicente García de la Huerta (1734-1787), publicado por el Departamento de Publicaciones de la Diputación Provincial de Badajoz en su colección "Rodríguez-Moñino" en 1987, la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes abre portal a mi paisano.

jueves, enero 28, 2010

Manuel Marín


© García Francés
Esta mañana en Badajoz he tenido el gusto de saludar al hombre de la foto. Me lo ha presentado mi admirado Antonio Sáenz de Miera, que está dotado de lo que yo llamo —se me ocurre ahora— entusiasmo inteligente. Manuel Marín (Ciudad Real, 1949), que ha sido el último Presidente del Congreso de los Diputados antes de Bono, es un icono, con perdón, de la formación de mi espíritu político. Esto del espíritu político, en quienes no nos hemos dedicado a su función, como decía Julio Anguita, es algo que se tiene y que no se enseña, como siempre ha dicho mi amigo Juanjo sobre la dignidad: es como el culo, se tiene; pero no se enseña. El icono es la fotografía de García Francés, publicada en El País hace más de veinticinco años, como un símbolo del esfuerzo de las negociaciones para la adhesión de España a la Comunidad Europea.
En fin, que he saludado a Manuel Marín, que ha dado una conferencia balsámica y brillante sobre Europa con motivo de la festividad de Santo Tomás de Aquino en la Universidad de Extremadura. Jarabe de optimismo y unas friegas de sentido común. Los mejores y más numerosos aplausos han sido para él. De cerca, les han seguido los dedicados al Rector, cuando empezó diciendo que iba a ser breve y más aún, cuando, estricta y cordialmente institucional, cumplió lo dicho.

Cosas que pasan


He empezado a leer Cosas que pasan, de Luis Goytisolo (Madrid, Ediciones Siruela, 2009), y me he encontrado con unas líneas alusivas a Jaime Gil de Biedma. En ellas sale, claro, la mujer de Luis Goytisolo, María Antonia Gil Moreno de Mora. Murió hace más de quince años; en 1993, y debí de enviarle al escritor una nota de pésame —espero que no muy engolada—, porque conservo en uno de sus libros, Estatua con palomas, una tarjeta con una palabra manuscrita: "Gracias".
María Antonia era hermana de Bel, la amante de Gil de Biedma; y Luis Goytisolo evoca, precisamente, ese momento de chispa entre tanta insulsez de la película de Monleón sobre el autor de Moralidades al que me referí el lunes, es decir, aquí abajo.
"Pienso en Bel, la hermana de María Antonia, en su apresurado matrimonio, en su inevitable separación, en la poco afortunada colección de amantes que no tardó en hacerse, precipitadamente, como azuzada por el modelo de pareja que veía en María Antonia y en mí, como intuyendo que iba sobrada de tiempo si quería encontrar algo parecido. Su relación con Jaime Gil de Biedma fue la más sonada, obviamente porque a Jaime no se le conocía aventura heterosexual alguna. El marido interpuso una querella por adulterio y Jaime y yo fuimos llamados a declarar en condición de testigos. En los juzgados, al cruzarnos con el marido, éste, con expresión de mordisco, espetó a Jaime: "¡Maricón!". La principal prueba de cargo era un poema dedicado a Bel, un Niña Isabel ten cuidado que resultó profético, ya que a Jaime le siguieron otros amantes, y cuando el coche que ella conducía se vio arrastrado por una crecida regresaba de encontrarse con el que iba a ser el último, no mejor elegido que los anteriores." (pág. 43).
Una coincidencia en la lectura. Cosas que pasan.

lunes, enero 25, 2010

El cónsul de Sodoma


Y en efecto, el viernes fuimos a ver la película de Sigfrid Monleón, El cónsul de Sodoma. Yo todavía no sé de qué va. Parece ser que está basada en un libro escrito por Miguel Dalmau sobre la vida de Jaime Gil de Biedma (Circe, 2004). Dice ahora Dalmau que en la película tiene mucho peso la parte literaria. No es cierto. No. Si la "parte literaria" tuviese mucho peso no se habría hecho la película. El peso es del sexo. Sexo, mucho sexo. Por delante y por detrás. Por arriba y por abajo. Sexo. En Manila y en Bocaccio. Sexo. Al principio y al final. Que es lo que vende. Aun así, ya me gustaría conocer las cifras de recaudación de esta cinta. Incluso con la polémica que han provocado. El viernes, en la sala, había 12 personas.
He seguido la tinta derramada en torno a la película. La protesta de Juan Marsé frente a quienes han perpetrado esta película sobre la supuesta vida de su amigo Jaime Gil de Biedma. Me pregunto por qué tanta presencia en la película de Marsé y tantas referencias a Últimas tardes con Teresa. Incluso sale una escena con el montaje, como si fuese una película, de la fotografía que ilustró la primera edición de la novela. Como si fuese una feria. Y Marsé presente. Toma ya.
Y luego he leído todos los insultos. Los del productor, sobre todos. También la tibieza argumentativa del biógrafo, y la explicación algo extemporánea del director, pues vuelve a centrarse sobre Marsé y sobre su intención de retratar el encuentro de dos culturas, "la de la burguesía liberal ilustrada de principios de siglo y la obrera de ateneo libertario de barrio" [sic]. Pero es que la película no es eso; y ese encuentro o la alusión a ese encuentro ocupa muy poquito de los ciento y pico minutos de metraje. Así que tiene razón Marsé cuando arremete contra lo que han propuesto sobre su amigo. Bueno, sobre lo que han propuesto.
Como hace varios años, explico en clase la poesía de Gil de Biedma. Estos días atrás, he animado a mis alumnos a ver la película. No siempre se tiene la ocasión de complementar la lectura con algo tan de actualidad como un estreno cinematográfico. Después de haberla visto, creo que prefiero explicar la poesía de Gil de Biedma antes de que vayan al cine a ver lo que no fue lo más notable de la vida de un autor de una inteligencia sobresaliente, de una forma estelar y brillante de vivir la literatura, de una obra literaria que fue más allá de la poesía...
Jordi Mollá es un buen actor y, siguiendo con Marsé, el que lo interpreta —Alex Brendemühl—, es estupendo. El uso, por otra parte, de un poema de Gil —"A una dama muy joven, separada"— en la escena del juicio Bel vs su marido es una chispa entre tanta insulsez. La última escena es patética; no por lo que pretende torpemente decir, sino por lo que muestra. No me extraña que Marsé diga lo que dice. Nos hemos acordado del papelón de ese actor que torpea en esa última escena, desnudo —no precisamente "de cintura para abajo" como en el espléndido poema— de espaldas a la cámara, bailando música disco mientras Jaime Gil de Biedma, casi literalmente, se muere. Lo he contado demasiado trascendente como para lo que en verdad es. Desternillante. Da rabia escribir esto.

domingo, enero 24, 2010

El 'Urtain' de Animalario


Anoche vimos en el Gran Teatro Urtain, la obra de Animalario, interpretada por un inmenso primer actor que es Roberto Álamo, y al que me gustaría ver en papeles diferentes. La compañía siempre ha apostado por propuestas escénicas rompedoras. Esta vez era más previsible: el cuadrilátero de boxeo, con sus cuerdas y sus focos. Aun así, la propuesta es efectiva desde todos los puntos de vista, desde el estético y desde el funcional; desde los dos lados, y desde el patio de butacas.
Un espectáculo. Uno de los que mejor pueden ayudar a confirmar la oportunidad de la campaña del Gran Teatro de regalar una butaca a todos aquellos que no hayan ido nunca a ver una obra teatral. Con toda seguridad, si fue ayer el caso, se han ganado espectadores, nuevos aficionados al teatro. Tres, dos, o uno.
Doce asaltos construyen la obra; doce fases de una cuenta atrás que parte del definitivo golpe en la lona, en el asfalto de la calle Fernán Caballero de Madrid, al lado del Parque de Comillas, un día de julio de 1992, justo antes de la inauguración de la Olimpiada de Barcelona. Se tiró por el balcón y cayó en la lona. Un golpe seco. Como en los que insiste el montaje de Andrés Lima sobre el texto de Juan Cavestany. Hasta llegar a los dieciséis golpes sobre el pecho del padre de Urtain, que dicen que murió de eso, por una apuesta. ¿He dicho el texto de Juan Cavestany? No, obra. Y punto. Es poco el texto, y, por eso, más difícil, mucho más difícil levantar un montaje así sobre un texto. No conozco el original, pero me lo imagino lleno de marcas, de didascalias, casi como si el texto secundario fuese el principal. Quizá debía decir guión, pues parece que la obra nació para ser realizada en cine. Qué más da. Muerde. Llega. Funciona.
La sala se llena de teatro, de sonido, de fuerza dramática. Es una espectacularidad autónoma, no mimética. Aunque algunos efectos obedezcan a la recreación de la atmósfera de los combates de boxeo, lo de ayer tenía otra función, y no he visto ningún combate en mi vida. Lo de ayer fue una lección de teatro, desde el que movía un foco prendido del peine, hasta el que imitaba a Raphael en un momento hilarante de esta tragedia de nuestra madre España, este país de todos los demonios..., como escribió Gil de Biedma, que no se me quita de la cabeza desde que el viernes vimos la película.

sábado, enero 23, 2010

Juanjo en Haití


Después del mal sabor de boca de la película El cónsul de Sodoma, y de la que me gustaría anotar algo, anoche me alegré mucho al leer en la barra de "El Corregidor" y por el ejemplar ya muy manoseado a esas horas de El Periódico Extremadura el diario de mi amigo Juanjo desde Haití. Salió hace unos días y lleva allí tres, creo. Cuando se dieron las noticias de los equipos de españoles cooperantes que se habían trasladado a la zona del siniestro, pensé en Juanjo, y no dudé sobre su determinación de dejar lo que estuviese haciendo ahora y marcharse a echar una mano y más. Ya lo hizo hace años cuando lo del terremoto en Perú y ha participado en campañas de cooperación en África, en Togo y Benin, como ya mencioné aquí. Le deseo lo mejor en ese escenario tenebroso que describe. Es tremendo lo que cuenta. Me alegro de que lo haga, y, como siempre, tiene aquí este espacio para que difunda lo que quiera.

viernes, enero 22, 2010

NGLE (1)

Desde que está conmigo estoy más tranquilo. Me da seguridad. El otro día, sin ir más lejos, mi hijo Pedro me preguntó sobre la posibilidad de formación de una palabra con prefijo. Acudí al diccionario, bien es cierto, que me aportó la primera pista; pero la seguridad, sin duda, me la proporcionó la Nueva Gramática de la Lengua Española que vive conmigo desde hace varias semanas. No imagino los beneficios que obtendré de ella en los años que nos queden de vida. Miro mis dos volúmenes del María Moliner y deseo para los tiempos venideros el mismo uso.

lunes, enero 18, 2010

Un dolor imposible de definir


© RNE
Lo dice Fran Sevilla, corresponsal de Radio Nacional de España en América Latina y enviado especial en Haití. Lo escribe en su blog, en una entrada de hace dos días. Hoy por la tarde, en el programa de Toni Garrido, en directo, ha estremecido a todos con la crónica sobre una ciudad sin ley, con un pueblo abandonado a su suerte, sin protección, sin seguridad, sin gobierno y sin que la ayuda humanitaria haya sido a esta hora repartida. "Envío una crónica a RNE, la voz se me entrecorta, se me ahoga. Tengo ganas de llorar y no resulta fácil contener las lágrimas. Dejo que fluyan cuando termino de hablar", escribe en su blog.

domingo, enero 17, 2010

La prensa del domingo


© Ricardo Gutiérrez
Leo hoy en El País que "Obama une a Clinton y a Bush para salvar a Haití de la devastación". Impresionante. Todas las colectas de las misas de hoy en España van a ir para ayudas a los damnificados por el terremoto en Haití. Impresionante. Hoy, en El País, Javier Moreno entrevista al Presidente del Gobierno. La conversación se estructura en tres epígrafes: la presidencia española de la UE, la economía, la política. Ni una línea para la educación. No se puede hablar de todo. Sólo de lo importante. Impresionante. Cuadernillo del Domingo: el testimonio de Tony Judt, Noche, que padece esclerosis lateral amiotrófica. Impresiona. Mañana, más.

viernes, enero 15, 2010

jueves, enero 14, 2010

Extremeños y liberales

Lo ha dicho mi hermano Josemari hoy en la presentación del libro Extremadura y la modernidad: "sorprende saber que en apenas cuarenta años, de 1808 a mitad de siglo, tres extremeños fueron presidentes del gobierno de España; diez extremeños, ministros —hasta en veinticinco ocasiones—, y siete, presidentes de las Cortes, del Congreso de los Diputados o del Senado." Está en el cuadro al que aludí ayer. No tiene la menor importancia; al menos, a juzgar por el pisto que nos damos.
En la ilustración, José María Calatrava (Mérida, 1781-Madrid, 1847), redactor de las Constituciones de 1812 y 1837, y activo diputado en las Cortes de Cádiz. Fue presidente del Gobierno entre 1836 y 1837.

miércoles, enero 13, 2010

Extremadura y la modernidad (1808-1833)


Presentación mañana, jueves 14 de enero, a las 19:30 horas, en el Colegio Mayor Francisco de Sande, de Cáceres. Intervendrán José María Lama, coordinador del libro, Miguel Ángel Melón Jiménez, Juan García Pérez, Catedráticos de Historia de la UEX y colaboradores en el libro, e Inmaculada Bonilla, Diputada del Área de Cultura y Acción Ciudadana de la Diputación Provincial de Badajoz, editora del libro.
Sin duda, esta obra es una de las más notables aportaciones de la historiografía reciente en el conocimiento y la investigación sobre el período que va desde la Guerra de la Independencia hasta la muerte de Fernando VII. Si en ella se trata de subrayar el papel de Extremadura en la construcción de la España constitucional, en sí misma, como estudio colectivo, constituye un ejemplo de calidad del papel contemporáneo de Extremadura en la investigación de nuestro pasado y en la dignidad editorial de sus trabajos.
Extremadura y la modernidad (La construcción de la España constitucional, 1808-1833) (Badajoz, Diputación de Badajoz, 2009) recoge, además de los consabidos y evitables —a ver si algún día...— textos políticos, nueve estudios de nueve estudiosos: Emilio La Parra ("Guerra, revolución y liberalismo"), Miguel Ángel Melón Jiménez ("Ilustrados y reformistas en Extremadura a finales del Antiguo Régimen. Entre un nuevo orden y el volver las cosas al ser antiguo"), José Sarmiento Pérez ("La Junta Suprema de Extremadura y la Diputación de la provincia de Extremadura"), Juan García Pérez ("Sociología política y actividad parlamentaria de los diputados extremeños en las Cortes de Cádiz"), Miguel Ángel Naranjo Sanguino ("Extremeños del Trienio liberal"), Juan Antonio González Caballero ("El exilio liberal extremeño"), Isabel María Pérez González ("Literatura y liberalismo en Extremadura a comienzos del siglo XIX"), Vicente Antúnez Medina ("La música en Extremadura durante el primer tercio del siglo XIX"), y Román Hernández Nieves ("Extremadura, las artes plásticas y el primer tercio del siglo XIX").
Ahora que los evaluadores de la actividad investigadora ponen reparos —con razón— a los volúmenes de actas o de estudios en los que la labor del llamado editor o coordinador es escasa; este libro puede ponerse como ejemplo de lo contrario. La pertinente información complementaria, extraída del cuerpo de los trabajos, ilumina al lector en forma de cuadros, como el de los principales cargos en la política nacional de los primeros liberales extremeños, o en los ladillos con ilustraciones sobre publicaciones periódicas del período o personajes relevantes. Me consta que se ha hecho esa tarea de unificación de criterios, de revisión de los originales y de disposición de la información bibliográfica. Aun así, siempre se escapan algunas erratas, que esta vez se han cebado con Batilo, el poeta de Ribera del Fresno Juan Meléndez Valdés, y no "Menéndez" (págs. 289 y 374), o con mi compañero Miguel Ángel Rebollo Torío, y no "Toribio" (pág. 304), autor de una edición de las Fábulas políticas del no extremeño Cristóbal de Beña. Y en cuanto a la bibliografía es reprochable que no se mencione en la principal —hay referencia indirecta en el trabajo de Isabel Mª Pérez González— el volumen coordinado por Miguel Rodríguez Cancho, La Guerra de la Independencia en Badajoz (1808-1814) (Badajoz, Servicio de Publicaciones Ayuntamiento de Badajoz, 2008).
Es difícilmente evitable esa cierta desigualdad de penetración en sus capítulos de la que adolecen algunas de estas obras colectivas. Así, hay trabajos que no pueden competir con otros. Miraré a lo positivo, y cierro con la expresión de mi agrado —que me perdonen mis amigos y colegas que tengo más cerca y cuyos trabajos conozco más— por la lectura del capítulo sobre "El exilio liberal extremeño" de Juan Antonio González Caballero, que me ha aportado más, lógicamente, que lo bueno conocido.

martes, enero 12, 2010

Ángel Sotomayor


Hay veces en que todo se da el mismo día. El jueves 14, a las 21:00 horas, en el café La Traviata de Cáceres, expone Ángel Sotomayor (Hoyos, Cáceres, 1965), muy activo últimamente, como puede verse en el número de esta semana de Avuelapluma. El mismo día; pero a las 20:30, en el espacio Belleartes, Javier Figueredo presenta su exposición Equilibrio entre belleza, utilidad y fertilidad......sobre mi PUTA vida. Y un poco antes, a las 19:30, en el Colegio Mayor Francisco de Sande, se presenta el libro Extremadura y la modernidad (La construcción de la España constitucional, 1808-1833) (Badajoz, Diputación de Badajoz, 2009), del que me gustaría hablar mañana.
Parece que se han puesto de acuerdo los organizadores de estos actos —ojalá que algún día sea así—; porque, si uno no tuviese que hacer otras cosas, daría tiempo a estar en los tres sitios desde las siete y media hasta las nueve de la noche. Ahora bien, no creo que haya tanta gente que se considere público posible de los tres actos. Rarezas.

lunes, enero 11, 2010

La nieve de ayer


© CMD
Así estaba el paseo de la Avenida de Hernán Cortés. Y otra imagen de la Plaza de San Juan.

© CMD

domingo, enero 10, 2010

Nieve


—Esto no cuaja. Hemos escuchado decir esta mañana a la hora del aperitivo a la mayoría escéptica. Las conversaciones, todas, sobre el frío y la nieve.
En la plaza de San Juan, una mujer se ha caído.
—¿Y no te ha ayudado ningún hombre a levantarte? —le han preguntado al contarlo después.
—Sí. —Y se ha sentado, algo quejosa del codo derecho. Luego, hemos deducido hasta la identidad del caballero, corpulento y motero.
Gran novedad la nieve en Cáceres. A esta hora, las cinco y media de la tarde, la ciudad ha cambiado de aspecto —hay mucha más nieve— desde el momento en que hice esta fotografía. En esta mesa, la misma de todos los días, escribo y miro a través de la ventana el exterior nevado. La sensación es la del que está lejos de casa. Con todos mis libros, sin embargo.

viernes, enero 08, 2010

En la Librería Lello


 © CMD
Tratándose de libros, me parece extraordinario el uso turístico de este singular espacio en el que uno puede tomar un café y tiene que procurar no chocar con otros visitantes, que no clientes. La librería Lello de Oporto está muy cerca de la Iglesia de los Clérigos, en la Rua das Carmelitas, 144, y hasta allí llegamos el lunes, muy lluvioso, impresionados por el espacio que acoge miles de libros que quizá se sientan algo despreciados —¿paradójicamente?— por las miradas y los flashes de las cámaras.
Busqué libros de portugueses. Me llevé Os animais do sol e da sombra, de António Ramos Rosa, en una edición barata que me costó cara. No tenían ninguna traducción al portugués de Juan Goytisolo —siempre busco sus traducciones a otras lenguas. Carmen me regaló la Rosa do mundo. 2001 poemas para o futuro, de Hermínio Monteiro (Lisboa, Assírio & Alvim, 2001). Ángel Campos me contó que cuando murió Hermínio, en Lisboa, en junio de 2001, tenía sobre su mesilla, al lado de la cama, este tomazo de casi dos mil páginas de poemas de todos los tiempos y todas las nacionalidades, con el título envolvente del poema de W. B. Yeats. Era novedad por aquel entonces, pues se publicó, si no estoy confundido, entre abril y mayo de 2001. Fue su última obra, fastuosa y admirable en su medida, grande. Una de las mejores pruebas para saber cómo era Hermínio a la hora de divulgar la poesía.
Y me traje también un número de los Cadernos de Serrúbia, de la Fundación Eugénio de Andrade, precisamente el del homenaje "in memoriam" del gran poeta portugués (número 6, octubre de 2006). Incluye uno de los últimos poemas escritos por Andrade, y varios textos de amigos y personalidades literarias como Eduardo Lourenço, Gastão Cruz, Carlos Reis, José Bento, Fernando Pinto do Amaral o Maria Helena da Rocha Pereira, entre otros. Hay una foto de su funeral y un listado de condolencias, de autoridades —desde el Presidente de la República, Sampaio en aquel momento— instituciones y particulares. De España, sólo Ángel Campos Pámpano figura en los listados.
En la librería Lello, fundada en 1869 y en ese edificio construido ex profeso en 1906.

miércoles, enero 06, 2010

Oporto


© CMD
Visita fugaz a Oporto. Con todo, menos fugaz que la última vez que estuve, con Fernando T. Pérez, para presentar hace unos años —octubre de 1998— un número de Espacio/Espaço Escrito —el 15-16, dedicado a Fernando Assis Pacheco. En aquella ocasión, fueron sólo tres horas. Esta vez, dos días y medio, incluyendo una mañana en Braga.
Hemos visto mucho de lo mejor de la ciudad portuense. La hemos visto desde la altura de la Torre dos Clérigos y desde la perspectiva del otro lado del río, en Gaia, desde donde puede observarse buena parte de la ciudad antigua, Patrimonio de la Humanidad. Y también desde el subsuelo, pues el cómodo, rápido, limpio y vigilado metro nos ha servido para evitar la cuesta hasta casa desde casi la ribeira. Aun así, largos paseos, subidas y bajadas, escaleras. Un respiro.

domingo, enero 03, 2010

Avanti. Poetas


Agradezco a Pablo Luque Pinilla el envío de esta antología Avanti. Poetas españoles de entresiglos XX-XXI. Ed. de Pablo Luque Pinilla, Tarazona (Zaragoza), Olifante. Ediciones de Poesía, 2009. Su propuesta de historia poética —más sobre poemas que sobre poetas, al parecer— parte de Pere Gimferrer y concluye con José Mateos, es decir, desde 1945 a 1963, en cuanto a las fechas de nacimiento se refiere. Otro asunto es la parcelación por tramos cronológicos generacionales, para lo que el antólogo, que alega otras fechas, parte de las teorizaciones clásicas (Petersen-Ortega-Marías). Al final, mandan los nombres: Pere Gimferrer, Jenaro Talens, Antonio Colinas, Miguel D'Ors, Ángel Guinda, Enrique Gracia Trinidad, Abelardo Linares, Chantal Maillard, Julio Martínez Mesanza, Ángel Campos Pámpano, Álvaro Valverde, Aurora Luque, Amalia Iglesias Serna, y José Mateos.
Me anunció la publicación de la antología Carmen Fernández, porque aparecía Ángel Campos Pámpano, y que quizá me la enviarían; y luego supe algo más sobre su contenido por Álvaro Valverde. Ver a los dos, a Ángel y Álvaro, juntos aquí es una alegría, tan justamente tratados. Curioso que se vean, también, vinculados por frecuentar el verso blanco anisosilábico de base impar, así, en esa manera de anotar técnicamente aspectos formales de la poesía de los autores incluidos en esta propuesta de P. Luque para leer una parte —quizá estricta— de un período intersecular de la poesía española. Construye; no destruye. Una alegría, siempre. Sólo empañada por esa excepción hecha en la página 13 sobre la situación en activo de todos los poetas incluidos, menos uno. Una alegría, empero.

viernes, enero 01, 2010

Año Nuevo


Comienza bien el año. Lo despedí los dos últimos días con una artritis reumatoide localizada en el pulgar de la mano derecha que me dificultaba enormemente:

Escribir a mano
Mandar un sms
Girar la llave en la cerradura
Coger la taza del café
Batir un huevo
Sacar unas monedas del bolsillo
Atarme los cordones de los zapatos
Abrocharme los botones de la camisa
Utilizar unas tijeras...

Hoy, año nuevo, con menor inflamación, menos dolor y con más destreza por necesidad, he mejorado. Difícilmente puedo:

Escribir a mano
Mandar un sms
Girar la llave en la cerradura
Coger la taza del café
Batir un huevo
Sacar unas monedas del bolsillo
Atarme los cordones de los zapatos
Abrocharme los botones de la camisa
Utilizar unas tijeras...

Algo es algo. Como diría el Cándido de Voltaire, todo va lo mejor posible; aunque a veces, sobre todo cuando me calzo, me acuerdo mucho de Cioran.

jueves, diciembre 31, 2009

Doce versos para doce meses

Es amor un pensamiento
que tiene vivos los ojos,
muertos los del amador;
un deleitoso tormento
buscando alegres enojos
con un placiente dolor.
Lazo que a todos ofende,
un ladrón con lima sorda
que hurta cuanto parece,
celada que nos defiende,
cuidado que nos engorda,
placer que nos aflaquece.

Pedro M. Ximénez de Urrea, Cancionero (1513)

No es fácil, por lo poco visible, leer este poema, una duodécima que algunos relacionan con la copla manriqueña. Seis más seis. Son del Cancionero del aragonés, de los versos "Sobre qué cosa es amor". Sea. Feliz Año 2010.

miércoles, diciembre 30, 2009

El Sepulcro en Tarquinia de Alcaíns


Esta mañana he pasado por la librería de la Diputación de Cáceres (Pintores, 10) para ver a Javier Alcaíns y recoger este nuevo libro que me tenía ofrecido. No estaba. Eso supuso que la conversación, también grata, la tuve con Tomás Pavón, con quien siempre paso buenos ratos al otro lado de ese escaparate cacereño que es esa calle. Casi siempre acabamos hablando de lo mismo: de Cáceres. Lo bueno es que al llegar a casa tenía un sobre de grandes dimensiones que contenía un ejemplar de este precioso Sepulcro en Tarquinia, de Antonio Colinas y Javier Alcaíns (Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2009).
Hacía ya unos años, desde 2003, que esta obra esperaba editor. Afortunadamente, ha caído en las buenas manos editoriales de la Editora Regional de Extremadura, en donde Alcaíns no había publicado aún nada de esta otra faceta de su talento (sí dos libros de poemas y un libro de relatos), esta vez como dibujante y calígrafo. Me lo ha enviado Luis Sáez Delgado, director de la ERE, que se desvive por mantener lo mucho bueno de sus antecesores Fernando T. Pérez y Álvaro Valverde.
"se abrieron las cancelas de la noche / salieron los caballos a la noche"...  Así empieza este excelente poema de más de cuatrocientos versos que dio título al libro del autor leonés publicado en 1975 y del que ocupó su centro. Los de Alcaíns son veinte dibujos, a los que hay que sumar el retrato de Antonio Colinas con una danzarina de ceniza, el dibujo de ella en la portada y el espléndido ciprés de la cubierta. El planteamiento de libro de artista de esta edición ha debido de ser razón para descartar un texto que me habría gustado mucho releer aquí: aquel artículo —que tuve el privilegio de conocer en vivo en sus clases— de Juan Manuel Rozas sobre el poema de Colinas y que dio póstumo, a partir de una grabación de una conferencia en Salamanca, la revista Ínsula en 1989; y que reeditó José Luis Puerto en su colección Pavesas (de Segovia) en 1994 como introducción a otra reedición del poema coliniano. Del poema, además, hay otras ediciones ilustradas. Me constan una con dibujos de Montserrat Ramoneda, hecha por la galería barcelonesa Amagatotis en 1982, y otra con grabados de Ramón Pérez Carrió en Orense, y no en Alicante, como dije en un principio. La más cercana, ésta de Alcaíns. Buen regalo de fin de año.

lunes, diciembre 28, 2009

Mayte Martín


 ©Foto EFE

Mi amigo Miguel acaba de hacerme un regalo carísimo. Las canciones de Mayte Martín. Sus canciones más flamencas, algunos boleros, y sus temas de Al Cantar a Manuel, que es un calambur: Alcántara Manuel. Canta poemas del escritor malagueño. Es muy importante lo que escucho. La puerta de entrada a su manera de cantar es un poema que es algo así como "Por la mar chica del puerto". Impresiona.

sábado, diciembre 26, 2009

El blog de José Somoza (1781-1852)


Conocí a José Somoza (1781-1852) cuando leí la antología de Leopoldo Augusto de Cueto de Poetas líricos del siglo XVIII, cuando preparaba mi tesina. Es un caso cronológico, como el de Alberto Lista o Juan Nicasio Gallego, que lo hace más hombre del XIX que del XVIII, y, sin embargo, seguimos asociándolo al siglo de Carlos III. No sé; bueno, sí; sí sé. Es un autor del siglo XIX. Enteramente. Aparece, sin embargo y por ejemplo, no sólo en esa antología, sino en historias modernas de la literatura española como autor del XVIII. Esta desubicación se corrige en la Historia de Espasa-Calpe, la dirigida por García de la Concha, y que llevó a buen puerto Guillermo Carnero en los volúmenes que coordinó. En el segundo del siglo XVIII, José Somoza ocupó siete líneas; en el primer volumen del siglo XIX, mereció quince.
Con buen criterio, sin embargo, Aguilar Piñal no lo incluyó en su definitiva Bibliografía de Autores Españoles del siglo XVIII. Y es que Somoza no publicó sus primeras obras hasta la década de los treinta del XIX. Así, que no hay duda. No sé; pues, a pesar de todo, en una comunicación publicada en 1996 en las actas del coloquio salmantino de la Sociedad Española del Siglo XVIII, El mundo hispánico de las luces, Emilio Quintana, dadas la formación literaria, filosófica y moral dieciochescas de Somoza, dado su espíritu dieciochesco, decía que Somoza ha de ser considerado un autor del siglo XVIII. Luego, añadía que desde un punto de vista político, desde un punto de vista literario, y dado que puede ser considerado uno de los maestros de la literatura costumbrista, dado su casticismo lingüístico, el José Somoza hombre del XVIII fue plenamente un hombre del siglo XIX. Cuestionable, claro.
Hace ya tiempo que José Luis Puerto me envió esta edición a su cuidado de El risco de la Pesqueruela y otras prosas, de José Somoza (Valladolid, Castilla Ediciones, Col. Raíces, 14, 2002), y quería agradecerle la oportunidad que me ha dado de disfrutar de una lectura tan gustosa. Me resulta tan agradable la manera de escribir de José Somoza... Es sobria y fresca, actual, diría, cuando se refiere a lo propio. A veces, me da la sensación de estar leyendo la entrada de un blog moderno. Cueto no publicó todos los poemas porque tenían cierta "familiar desenvoltura", porque eran textos escritos para la intimidad que iban más allá de lo que consienten los fueros de la publicidad. A eso me refiero.
Somoza llamó la atención de Azorín, también de Gimferrer, que le dedicó en 1984 uno de sus artículos en la serie "Los raros" que publicó en el suplemento de libros de El País. Fue editado por José R. Lomba y Pedraja (hay un artículo sobre este primer catedrático de Lengua y Literatura Españolas de la Universidad de Murcia del también catedrático de Literatura Española de la misma universidad F. Javier Díez de Revenga) en una edición de Obras en prosa y verso publicada en 1904 y que es la que sirve de base a la edición de José Luis Puerto, que organiza su selección en seis grupos: artículos autobiográficos, recuerdos e impresiones, artículos históricos, artículos de costumbres, crítica literaria y artículos filosóficos y morales.
Necesitaría mucho más espacio para recoger mis notas de lectura de este espléndido libro que rescata una literatura muy poco conocida. Incluso entre el público especializado, que, si es sensible como lo es José Luis Puerto, contribuirá a su difusión. No sé. Esta edición de Puerto sobre el escritor abulense Somoza tiene ya siete años y creo que en este tiempo ni ha sido visible ni ha tenido difusión. Merece la pena. Me acuerdo mucho al leerlo de personas con sensibilidad, principalmente poetas, que saben entender el retiro de la naturaleza, un pequeño rincón, la contemplación de un árbol... Me acuerdo de Álvaro Valverde cuando habla y escribe sobre el molino, de Basilio Sánchez y sus poemas en los que involucra a un árbol quizá plantado por él mismo... No sé.

miércoles, diciembre 23, 2009

Anagnórisis

Galdós, en La desheredada, titula así uno de los capítulos principales de la primera parte de su novela. Una de las críticas de don Benito a la hora de configurar a su personaje en su crisis de identidad va dirigida contra la novela de folletín, el género popular que tiene su equivalente, salvando las distancias, o no, en el culebrón o la telenovela de nuestros días, o, como dice mi madre, "la novela". Curioso.
Ella, mi madre, ve todas las tardes En nombre del amor. Es una producción de Carlos Moreno para Televisa (México) y que dan por TVE 1 a las 17:00 horas de lunes a viernes. Cuenta la historia de dos hermanas, Macarena Espinoza de los Monteros  y Carlota Espinoza de los Monteros, muy distintas, que pagaron con dolor el haberse enamorado del mismo hombre. Y, como dice la sinopsis, Paloma, su sobrina, huérfana por un accidente de coche que mató a sus padres, y Romina, su mejor amiga, tendrán que "vencer los obstáculos propios de la juventud" [sic].
Yo, como todas las tardes, trabajaba en mi estudio; pero los gritos de Paloma me perturbaron. Tirada en su cuarto, desarbolada sin descomponerse, lloraba, gemía, gritaba. Yo no sabía qué hacer. Quise levantarme. Macarena Espinoza de los Monteros llamó a la puerta, también gritaba, muy preocupada por la suerte de su supuesta sobrina. Lágrimas, golpes, gritos de Paloma. Me levanté. El salón de mi casa estaba lleno de ese terror selvático de los estragados sentimientos de las turbulentas pasiones, que diría Montengón (Eusebio, parte IV, Libro Tercero). Mi madre, impasible, en medio de todo:
—Qué bonita está la novela.
Me dijo.

lunes, diciembre 21, 2009

Félix Grande, el ingenioso hidalgo de 'La Ortiga'


Me ha enviado Antonio Montesino este ejemplar de la revista que dirige, La Ortiga. Es un número doble (90-92) dedicado a Félix Grande. El ingenioso hidalgo extremeño de La Mancha, hecho al cuidado de Antonio, de Mary Roscales y de José Mediavilla, dentro de la serie Cuadernos del Solitario. Tiene un arranque flamenco con un poema tan inédito como agradecido, tan chisposo, de Félix, y un fragmento de un texto de Paco de Lucía que apareció en El País en diciembre de 2004, cuando Félix fue Premio Nacional de las Letras —donde publicó Alberto Oliart aquel día un artículo contundente sobre el error de José Mª Aznar en el 11-M—, en el que el genio de la guitarra puso: "es la persona más honesta, leal y buena que me he tropezado en mi vida". Después de esto, se organiza el homenaje en cinco partes: Textos del Reconocimiento 1, Textos del Conocimiento 1, Textos del Conocimiento 2, Universos Flamencos y Textos del Reconocimiento 2. De tal manera, los reconocimientos de los amigos y los más cercanos, desde José Hierro, Francisca Aguirre, Rafael Conte, Fernando Savater, Leopoldo de Luis, Guadalupe Grande, etc., arropan a los textos del propio Félix, en una amplia muestra de su poesía, de sus relatos, de sus artículos.  "Universos Flamencos" incluye una entrevista de José María Polo, el de El Olivo, el prólogo que escribió Caballero Bonald a Memoria del flamenco de Félix en la edición de Selecciones Austral de 1979, y un texto muy ilustrativo sobre el arte del cante de Grande de 2008.
Por los nombres citados y algunas referencias, habrá deducido el lector que el homenaje está conformado por textos ya publicados. Pocos son, sí, los textos nuevos —el poema de Félix ya citado, un potente texto sobre el tiempo y el acabamiento, y la vejez, y todo, algún otro, y el cuestionario Proust con Chemi Corrales—; lo que, lejos de desmerecer el número, le añade valor, por la extraordinaria selección, por el trabajo que conlleva, por el gran retrato que de Félix se tiene con estas páginas. Entre los textos antiguos, se ha recuperado una antigua entrevista de 1993 que Ángel Campos Pámpano hizo a Félix Grande y que se publicó en un suplemento del diario HOY, donde Ángel coordinó varios números sobre autores de Extremadura. Yo recuerdo aquella entrevista porque subrayé la alusión de Félix a que, en poesía, la facilidad, el buen oído y la originalidad son asuntos triviales. Razón tenía y tiene. Y este presente me mueve a ponderar el sobresaliente homenaje en vida que Félix Grande ha recibido. Ay.
Conozco a Félix Grande. Hemos estado varias veces juntos, en Madrid, en el Puerto de Santa María, en Badajoz y en Cáceres; pero nunca, salvo en la lectura de sus textos, había estado tanto tiempo seguido con él ni tan cerca.

domingo, diciembre 20, 2009

Furia española



Maldita la gana de poner aquí esto; pero aquí va. Comí ayer con unos amigos. Éramos veinte en un salón compartido con otro grupo de unas quince personas. Comida de Navidad. Estaba permitido fumar; así que el ambiente a los treinta minutos era irrespirable. Era difícil ver, y no sólo por lo diminuto, el televisor que alguien había encendido a la hora del partido del Barça en eso del Mundialito.
El ambiente irrespirable fue más aún cuando el Estudiantes de La Plata marcó su gol y todos, los de mi mesa y los de la otra brincaron al tiempo para expresar su júbilo y corear todos "¡España, España!". Omito las barbaridades que escuché de contribuyentes y votantes como yo. Y es que tardé un poco en darme cuenta de que las expresiones eran de odio hacia el Barcelona. Edificante. Qué miedo.
Lo mejor del día es que ganó el Barça. Y lo dice uno —que no es aficionado— del Bilbao, un equipo que ahora se llama Athletic y que le ha metido dos goles al Osasuna para despedir el año. Vaya, me van a poner a parir los españoles.

viernes, diciembre 18, 2009

Contra Miguel Hernández (1910-1942)


No me atrevo a poner el espléndido dibujo de Miguel Hernández que hizo su compañero de cárcel Buero Vallejo, por si acaso. Pongo un retrato de su admirado Góngora. Tampoco ese poema maravilloso que hizo Miguel Hernández... ¿Cómo era el primer verso? Creo que empezaba con la palabra escarcha. No, quizá con cebolla. Versos más abajo decía algo de los besos y de la frontera y de un niño que vuela. No sé. No me atrevo a escribir los versos de Miguel Hernández, no sea que la Sociedad Limitada que han creado a costa de un poeta generoso me pida cuentas. A ver si se arregla todo lo referido al sentido común para el centenario.

martes, diciembre 15, 2009

Exposición Homenaje a Ángel Campos Pámpano


 

Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC)
C/ Virgen de Guadalupe, 7
06003 Badajoz
16 de diciembre de 2009
16 de febrero de 2010
Inauguración el día 16 a las 20:30 horas

domingo, diciembre 13, 2009

Otra lectura


He escrito a alguien mi opinión sobre su obra. Lo hago con frecuencia; y siempre siento lo mismo: mucho. En esta ocasión ha sido un libro de poemas. Uno de esos libros de alguien que comienza a escribir y que denota un montón de imitaciones, de deudas con lecturas de lo principal. Esto nunca puede ser un demérito; pero no hace del libro nada publicable. Por el momento. La prudencia y la cordura de quien me escribió hace meses para enviarme su mecanoscrito con sus poemas pesa más que cualquier criterio de entendido o de lector. Estoy seguro de que lo que he leído se publicará. Si no, se publicará otro libro. Ojalá.

viernes, diciembre 11, 2009

Extremateatro


Me envía Julio César Galán noticia de la apertura de la página web Extremateatro, el nuevo portal del Centro para la Investigación y el Desarrollo de las Actividades Teatrales (CIDAT). No sé si es problema de mi equipo; pero parece que no está todavía operativa en todos sus contenidos. Cuando lo esté, habrá información sobre la revista teatral Dioniso, que ha publicado ya cinco números, sobre la iniciativa de libros electrónicos Apolo 7, o sobre el grupo de investigación del centro y la opción laboral Trabajo de Letras. Y más.
Que no decaiga; y ánimo.

jueves, diciembre 10, 2009

La República de la Imaginación


Hoy se presenta en La Casa Encendida de Madrid (Ronda de Valencia, 2), a las 20:00 horas, este libro, La República de la imaginación, que hace un par de meses me envió Agustín Sánchez Antequera, el director de Legados Ediciones. Hay de todo. Destaca la selección de La casa roja de Juan Carlos Mestre, Premio Nacional de Poesía, coordinador del taller que dio origen a la obra; y un sugerente Ensayo con animales de Carlos Sánchez Alberto (Madrid, 1976), que gustará a mi amigo Elías Moro. Además, poemas de Fernando Blanco (Valencia, 1977), Alberto Cubero (Madrid, 1972), Juan Pedro Fernández Blanco (Madrid, 1979), Pilar Fraile Amador (Salamanca, 1975), Laura Gómez Palma (Buenos Aires, 1970), Pablo Martín Coble (Madrid, 1960), Ana Belén Martín Vázquez (Madrid, 1971), Jaime Olivares (Madrid, 1979), Agustín Sánchez Antequera (Madrid, 1976), Manuela Temporelli (Madrid, 1956).
El libro es un testimonio de una relación amistosamente colectiva a través de la poesía.

martes, diciembre 08, 2009

Clima



Estoy convencido de que las actitudes de los mandatarios y sus séquitos que acuden a las grandes cumbres como la del Clima de Copenhague no contribuyen a la sostenibilidad. Siempre me imagino a todos quemando combustibles fósiles en las lujosas habitaciones de sus hoteles. Lo mío tiene casi la misma credibilidad que sus objetivos. El análisis del grado de cumplimiento de sus compromisos, meramente anunciados con pompa y sin carácter vinculante, me da la razón si tomamos como objeto las últimas reuniones desde la Cumbre de la Tierra de Río o el llamado Protocolo de Kioto.
Si no hay conciencia ecológica asociada al progreso industrial y al desarrollo económico, no sé quién va a creerse que tener conciencia ahora va a suponer un alto coste en inversiones. Ay. El final del editorial de hoy de El País es desilusionante: hace diez años, en la Cumbre de Lisboa se fijó en el 3% del PIB el gasto en I+D con el objeto de que Europa liderase la sociedad del conocimiento. Hoy, cuando se ha cumplido el plazo fijado, ese indicador se sitúa —según este periódico— alrededor del 1,8%, algo inferior al del momento del anuncio. Igual puede pasar con lo del clima.


12 de diciembre de 2009. Día de Acción Global Sobre Cambio Climático. Concentración en Cáceres, Paseo de Cánovas (El Bombo), a las 12:00 horas.

domingo, diciembre 06, 2009

Pedro Altares


Siento la muerte de Pedro Altares (1935-2009). Le conocí en Cáceres, en los Premios Extremadura a la Creación, en los que participó como jurado varios años. Había leído sus artículos en la prensa, en Radio Nacional había escuchado su voz en tertulias e informativos, y recuerdo con agrado su telediario nocturno, a veces muy nocturno, en TVE. Por eso, cuando estuve con él, también disfruté. Venía recién salido de una operación de hernia discal —volvería dos años después, con muletas; también hay foto— y tuve que acompañarle por un itinerario más liviano por el casco histórico de Cáceres. Al regresar de cenar, nos quedamos un rato en la cafetería del hotel, solos los dos, con la escasa luz de la hora del cierre y con la complicidad de un camarero que recogía todo y cargaba las cámaras sin perder la conversación de sus dos últimos clientes. Tengo el vago recuerdo de que fumaba Ducados Internacional, el tabaco de Adolfo Suárez. Hablamos sobre ello, creo. Pero recuerdo con más firmeza la conversación sobre sus años en el combate periodístico, sobre José Antonio Gabriel y Galán, sobre su etapa en televisión... Volvió a Cáceres, como he dicho, y también volvimos a coincidir en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
En esta foto, tomada el 30 de mayo de 2002, está entre Juan Carlos Rodríguez Ibarra y Francisco Muñoz Ramírez, en el Hotel Meliá de Cáceres cuando se fallaron los Premios Extremadura a la Creación de aquel año. Fue cuando al Presidente de la Junta se le ocurrió convertir la comida en una tertulia, y disfrutamos con la palabra de Saramago, de Juan Villoro, de Vila-Matas, allí presentes, y de Pedro Altares. En la fotografía también están Juana Vázquez, Nuria Azancot, José Saramago, Ignacio Martínez de Pisón (un trozo), Manuel Borrás, Ángel Campos Pámpano, Miguel Á. Lama (un trozo), Beatriz Pecker, Luis Landero (un trozo), Fernando T. Pérez González, J. M. Santiago Castelo, Rafael Conte, Juan Villoro, Álvaro Valverde (detrás, otro trozo de alguien que no identifico), —los citados Muñoz, Altares e Ibarra— Reyes Abades, Alejandro Pachón, Soledad Puértolas (otro trozo), Félix Grande, Hernán Cortés y Pablo Nacarino.

sábado, diciembre 05, 2009

Del libro universitario



Érase una vez una comisión (CNEAI) que decidió que todo libro publicado por su autor en su propia universidad no era digno de ser tenido en cuenta para evaluarle la calidad de su producción científica. Sin duda, la medida evitaba la enojosa tarea de leer lo que había de ser calificado. Ahora, y después de actuaciones como las emprendidas por la Unión de Editoriales Universitarias Españolas (UNE), que recabó el apoyo de una treintena de rectores y que promovió un manifiesto a favor de la edición universitaria firmado por casi un millar de personas, en la resolución publicada el pasado día 1 en el BOE ha desaparecido aquello de que se consideraba relevante la obra que no está publicada en la misma institución en la que trabaja el investigador. Se impone la racionalidad. Y sí hay, además, una alusión expresa a que la aplicación de los requerimientos "no tiene carácter absoluto, ya que ha de ser modulada en función de las circunstancias de cada disciplina". Menos mal.
Me imagino hoy las caras de los evaluadores ante La rebelión de las masas publicada en la editorial fundada por su autor; o ante el libro de Claudio Guillén Literature as System (1971) publicado por Princeton University Press de la institución en la que dio clases.
En fin, que la UNE ha emitido una nota de prensa con más detalles. Bien.

La fotografía debe de ser de Rosa de Bustos: la Obra taurina de Bergamín editada por el CSIC y, debajo, las obras de Juan J. Linz publicadas por el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales y galardonadas en la última edición de los Premios Nacionales de Edición Universitaria de la UNE.

jueves, diciembre 03, 2009

Entre dos memorias, de Carlos de Oliveira


Ángel Campos Pámpano tradujo Micropaisagem (1968), de Carlos de Oliveira (1921-1981) en 1987. Dos años después, en Guareña (Badajoz), en donde trabajaba Ángel, compré un ejemplar de esa traducción editada por Pre-Textos y que llevaba un sello de la librería Punto Aparte de Mérida. A partir de aquella fecha, la poesía de Carlos de Oliveira se convirtió en un tema de conversación. —Perdón, cómo se me ocurre— Quiero decir que la poesía de Carlos de Oliveira fue objeto de muchas charlas sobre la oportunidad de que Ángel se doctorase con una tesis sobre la obra del autor brasileño-portugués. No pudo ser. Pero ahora, después de todo, Oliveira y su libro Entre dos memorias se han convertido en lo ultimísimamente póstumo de Ángel Campos.
Lo edita con un mimo especial Emilio Torné en Calambur, con una cubierta ilustrada por otro amigo, Javier Fernández de Molina. Es la primera vez que este libro de 1971 se traduce íntegramente al español. Una sección, la primera, "Cristal en Soria", un homenaje a la Soria de Machado y al Guernica de Picasso, se publicó, en versión de Ángel, en el número ocho de Espacio/Espaço Escrito, en 1992. Ángel revisó en pruebas esta traducción de Entre duas memórias, que es, por consiguiente, el último trabajo que nos dejó.
Me gusta mucho el Oliveira del "arte menor", y siempre recuerdo con fijeza su juego "Bajo el volcán" de Lowry en Micropaisaje; pero Entre dos memorias me parece un libro imponente, la mejor manera de seguir leyendo a su autor. Y a Ángel.

Carlos de Oliveira, Entre dos memorias. Versión de Ángel Campos Pámpano. Madrid, Calambur Editorial (Poesía, 101), 2009.

miércoles, diciembre 02, 2009

Diagnosis de la crisis o el pensamiento paralógico

Después de tres partidos perdiendo por tres a cero, esta derrota por la mínima confirma que estamos más cerca de la salida del bache que sufre nuestro equipo.