lunes, julio 07, 2008

Pureza Canelo

La negación de No escribir supuso un golpetazo en la trayectoria poética de Pureza Canelo, que obtuvo con ese libro (Algaida, 1999) el Premio de Poesía Ciudad de Salamanca. Una de las antologías más difundidas de la poesía de Gil de Biedma se cerraba con uno de sus Poemas póstumos (1968), el titulado “De Vita Beata”, y me acordé de él cuando leí el libro de Pureza: “No leer, / no sufrir, no escribir, no pagar cuentas, / y vivir como un noble arruinado / entre las ruinas de mi inteligencia.” Esto dicen los versos finales de aquel poema de Jaime Gil de Biedma, cuyos ecos quise buscar en el de Pureza Canelo, a quien veía rotundamente situada en una estación término para iniciar otro viaje por otras latitudes literarias.
En mayo, me envió cariñosamente su último libro, lleno también de negaciones. De carencias, valdría mejor, quizá. Dulce nadie (Madrid, Hiperión, 2008). Me acordé de No escribir. Y, así, he leído este nuevo libro; desde la lectura del anterior; y he comprobado que la autora nos dice, una más, que escribir es la salvación ante la soledad, la pérdida o el desamor. Más de lo mismo. Entiéndaseme. Más de lo mismo, pues, en esa evidencia; no en la propuesta poética de Pureza, que ofrece, con su voz, un surtido de sugerentes registros. (Estoy leyendo Desde fuera, de Álvaro Valverde, que acaba de publicar Tusquets en sus “Nuevos textos sagrados”, y veo en él un valor parecido. Entiéndaseme). Nadie pero dulce; todavía pero existo; pérdidas y olvidos; pero poesía y palabra en Pureza Canelo. Esta sincopada reflexión sobre la vivencia de la escritura poética, esta especie de estado crítico, es lo que más me ha condicionado en la lectura de estos versos, que, como digo, no han perdido de vista en casi ningún momento aquellos de No escribir. Esa negación.

viernes, julio 04, 2008

Ariza

Manuel Ariza Viguera es Catedrático de Historia de la Lengua Española en la Universidad de Sevilla. Lo fue antes en la Universidad de Extremadura, adonde llegó en 1975, hasta 1989, si no me equivoco. Fue mi profesor en quinto curso, en Historia de la Lengua. Un excelente profesor, prestigiado por sus estudios de onomástica, de lingüística histórica, de historia de la lengua literaria..., con un extenso currículo (ver parcialmente aquí). No hemos dejado de tener cierto contacto, con encuentros esporádicos, porque él no ha dejado de venir por Extremadura a reuniones, seminarios o lecturas de tesis doctorales. En estos días, tengo la satisfacción de cuidar el proceso de edición de un libro que reúne sus artículos dispersos sobre el extremeño. Saldrá en una colección querida para él, en los “Anejos del Anuario de Estudios Filológicos” del Servicio de Publicaciones de la UEX.
Mi despacho de la Facultad es vecino del de un buen amigo de Ariza, de otro de mis profesores de antaño, hoy compañero cercano, Antonio Salvador Plans, impulsor junto a Manolo del I Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española y de la Asociación de Historia de la Lengua Española. Por él sé mucho de Ariza. Y por él he sabido ayer que la CNEAI (Comisión Nacional Evaluadora de la Actividad Investigadora) le ha denegado el último de los sexenios de investigación que solicitó a finales del pasado año. Mi antiguo profesor y amigo Manuel Ariza ha escrito una carta a la Ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, que quiero reproducir, extractada, y así, con el permiso de Manolo, ayudo a su difusión. La ha enviado también a la prensa, a S.M. el Rey, y al Presidente del Gobierno.

“Excma. Sra. Ministra:
Por primera vez en mi dilatada vida académica, me han negado un sexenio de investigación, el último que me faltaba. Quiere ello decir que la comisión ha estimado que yo no he tenido los méritos científicos suficientes para que se me conceda un pequeño aumento de sueldo —147’05 euros mensuales. Me considero absolutamente insultado cuando, como puede comprobar, en el último sexenio he publicado 27 artículos y tengo 18 en prensa. Parece que eso no es suficiente.
La ley dice que, al menos, hay que tener cinco publicaciones para poder obtener un sexenio de investigación. Parece que 45 son pocas. Me gustaría saber cuántos han publicado en el mismo sexenio los componentes de esa comisión.
No voy a hablar de los méritos académicos de algunos miembros de la comisión, aunque podría, pero quiero destacar que la constituyen: un catedrático de historia de las religiones, una catedrática de ética, un catedrático de inglés, un catedrático de filología catalana, un catedrático de literatura española y finalmente una catedrática de lengua española de mi mismo departamento. No hay nadie de mi especialidad. Ni creo que ninguno de ellos se haya leído mis publicaciones.
[…] dos aportaciones a dos Congresos Internacionales de Historia de la Lengua Española, máxima reunión de los especialistas y que cuenta con un comité científico, no han merecido ni siquiera un aprobado, pero además, sin ningún criterio, pues uno tiene un 4’5 y otro un 4. Madre de Dios, uno se pasa meses investigando, gasta un buen dinero para asistir a los congresos —hoteles, comidas, etc.— para ni siquiera aprobar. ¿Qué se pretende?, ¿acabar con los congresos?
¿Es que son malas investigaciones?. La comisión lo ignora. Solo sucede que alguien —algún idiota científico, dicho sea en la acepción de Nebrija— ha decidido que los congresos no tienen predicamento científico. (Por cierto, uno de los congresos de Historia de la Lengua fue presidido por Sus Majestades los Reyes). Por lo tanto, suspenso en congresos.
¿Y por qué un artículo publicado en una revista mejicana solo tiene un 5’50?. Lo ignoro, como ignoro por qué no llegan a notable dos capítulos míos en la mejor Historia de la Lengua que existe.
La comisión actúa por parámetros fijados de antemano con unos criterios que nada tienen que ver con los científicos. Y se supone que deben juzgar mi investigación, mi contribución a la ciencia. Pero claro, eso es pedir peras al olmo: ninguno de ellos está capacitado para juzgar mi investigación, simplemente porque no son especialistas en Historia de la Lengua.
Pero permítame que me detenga en los supuestos criterios científicos que hacen que se valore más una u otra investigación. ¿Qué es lo que más cuenta? ¿el interés científico?, ¿la novedad?, ¿que se rellene una laguna existente? No, nada de eso, lo que cuenta para la comisión es si se publica en inglés —¡los de Filología Hispánica!—, y en revistas extranjeras; pero las mejores revistas de la especialidad son españolas, por lo que no tiene ningún sentido. ¿Qué es lo que menos? Los congresos. ¿Por qué? Lo ignoro, cuando —como dije— generalmente en ellos hay un consejo de selección y además es la única investigación que nos cuesta dinero, a veces mucho. Alguien ha copiado parámetros que a lo mejor son positivos para la gente de ciencias o para los generativistas, pero que no tienen entidad en otras especialidades. Parece que alguien ha decidido que lo científico es ‘café para todos’.
Porque resulta sorprendente que si publico un artículo en inglés en una revista de Australia sobre un asunto baladí la comisión seguramente lo valorará con un 7 o con un 9 (no sé si influye el quilometraje), y si publico una investigación importante en la revista de mi Universidad la comisión no la valorará
Pero, es más, la comisión no ha tenido en cuenta el resto de mis investigaciones, que no son pocas, así es que mis demás trabajos no merecen las sesenta centésimas que me faltan para conseguir un mísero seis. Perdone la expresión: tiene narices. […]
¿Así es como ese Ministerio va a fomentar la investigación? […]
Es evidente que pienso recurrir e ir a los tribunales si es necesario, pero he querido que V.E. sepa lo que pienso.”

lunes, junio 30, 2008

Poner en valor

Puede resultar tan apasionante como inquietante rastrear las razones por las que una locución como poner en valor es tan usada Últimamente, sobre todo, por los políticos. No recuerdo en qué sitio he leído que se trata de otra memez de la lengua viva; pero es admirable cómo se ha incorporado al ya de por sí reducido repertorio léxico de uso habitual del común de la gente, y de los políticos, sobre todo. Incluso en algún caso ha pasado a titulares en dos noticias distintas por el mismo hablante notable.
Quizá todo el mundo sepa de la existencia de la expresión francesa mise en valeur, de donde supongo que proviene el préstamo, y que significa algo así como aprovechamiento, revaloración o mejoramiento ("d'une région grâce aux travàux d'aménagement"), como dice mi larousse. Lo que no todo el mundo sabe es que uno de los mejores diccionarios españoles, el Diccionario del Español Actual de Manuel Seco, Olimpia Andrés y Gabino Ramos, que tantas veces abreviamos como el Seco, recoge la definición de esa locución verbal ("Hacer que sea más apreciado, resaltando sus cualidades") y utiliza como fuente el extremeño diario Hoy del 27 de septiembre de 1974. Fue en la sección dedicada a Plasencia, a "Noticias de la calle": "La plaza de San Pedro de Alcántara será una de las zonas afectadas por la acción futura de la Dirección General de Bellas Artes en relación con la puesta en valor del recinto amurallado de Plasencia". Una curiosidad.
En el Seco está; pero no en la Academia, que, además, utiliza la expresión en alguna página web. No somos nada.

¡Podemos!

Alemania 0; España 1
¡Viva España!
La Plaza Mayor de Cáceres media hora después de terminar el partido.
(Y casi a la misma hora de la suspensión del último espectáculo del XIX Festival de Teatro Clásico de Cáceres, La devoción de la Cruz, de Calderón, por la compañía Cámara Negra).

domingo, junio 29, 2008

La noche de San Juan

Por poco no ha coincidido la representación de esta obra de Lope con la noche de su título. Para mí, junto a Casa con dos puertas..., de Calderón, en el montaje de Manuel Canseco, ha sido el final de esta XIX edición del Festival de Teatro Clásico de Cáceres, ya que no pude asistir ayer a Los locos de Valencia, otro Lope, de Teatro Corsario, una compañía solvente que celebra los 25 años (hay exposición en San Jorge hasta el 12 de julio), y un montaje muy interesante según algún espectador cualificado. Grata experiencia haber conocido a su director, Fernando Urdiales.
También ha sido una suerte conversar antes y después de La noche de San Juan de la Compañía Nacional de Teatro Clásico —la Joven— con la directora del montaje, Helena Pimenta, y con la autora de la versión, Yolanda Pallín. Estuvieron, junto a Manuel Canseco, Miguel Murillo y Ana Zamora en la mesa redonda que clausuró el curso de verano de la UEX Lecciones de teatro clásico, en donde también pudimos escuchar el análisis de la esta comedia de senectute por parte de José Roso, compañero de departamento.
La propuesta escénica de esta noche es espléndida, y, junto a la excelente ejecución de los actores y la sabiduría en la interpretación de los textos clásicos a que nos tiene acostumbrados Helena Pimenta, han hecho de este espectáculo un delicioso fin de fiesta que hoy podría repetirse en términos futboleros. Por cierto, la música en directo en este montaje es otro atractivo. El desastre lo trajo otra música, la verbenera que el viento traía de alguna fiesta de barrio o cosa parecida. Riesgos del arte al aire libre.

lunes, junio 23, 2008

Lecciones de Teatro Clásico

El curso Lecciones de teatro clásico (I). Texto y representación en el teatro español del Siglo de Oro, que abre el miércoles los IX Cursos de Verano Internacionales, nace vinculado al Festival de Teatro Clásico de Cáceres, que cumple su décimo novena edición. Así, cada día, se cierra con la asistencia a uno de los espectáculos programados:
El miércoles 25, a las 22’00, la conferencia espectáculo. Pantalone, Arlecchino e gli altri. Una storia italiana, con dramaturgia y dirección de Adriano Iurissevich; en la Plaza de San Jorge.
El jueves 26, a las 23’00, representación de Casa con dos puertas, mala es de guardar, de Pedro Calderón de la Barca, bajo la dirección de Manuel Canseco. Versión de J. A. Castro. En el Foro de los Balbos.
El viernes 27, a las 23’00, representación de La noche de San Juan, de Lope de Vega, bajo la dirección de Helena Pimenta, y versión de Yolanda Pallín. En la Plaza de San Jorge.
La asistencia a las sesiones, de mañana y tarde, del curso es libre. No es necesario estar matriculado para asistir como oyente. Al primero de los espectáculos, será por invitación; mientras que los inscritos en el curso tendrán un descuento de un 30 % sobre el precio de la entrada para las dos funciones de jueves y viernes.

Lugar de celebración del curso:
Salón de Actos del Palacio de la Generala.
Cáceres.

Información e Inscripciones
Vicerrectorado de Extensión Universitaria
Secretariado de Actividades Culturales
Tel: 927 257 009
Fax: 927 257 099
www.unex.es/verano
También en:
www.granteatrocc.com

Portugal 2-Alemania 3


A nadie le preocupa que los locutores de la radio y la televisión españolas sepan pronunciar casi perfectamente Schweinsteiger y, por el contrario, demuestren, una y otra vez, que ignoran cómo se dice Simão.

sábado, junio 21, 2008

Lecciones de Teatro Clásico

Este curso, patrocinado por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura y con la colaboración del Consorcio Gran Teatro de Cáceres y del XIX Festival de Teatro Clásico de Cáceres, abre la IX edición de los Cursos de Verano Internacionales de la Universidad de Extremadura en 2008. Desde el miércoles 25 al viernes 27 de junio.
En Lecciones de teatro clásico (I). Texto y representación en el teatro español del Siglo de Oro participarán el primer día: Alberto González Vergel (Director teatral), La puesta en escena de las obras clásicas; José Roso Díaz (Universidad de Extremadura), La noche de San Juan: Máquina de amor y arquitectura perfecta en el ciclo de senectute de Lope de Vega; Felipe B. Pedraza Jiménez (Universidad de Castilla-La Mancha), Lectura sentimental de La vida es sueño; Gregorio Torres Nebrera (Universidad de Extremadura), Propuestas escénicas de El Burlador; cerrándose la primera jornada con una mesa redonda sobre El tratamiento del teatro clásico en la actualidad (I) Compañías, festivales, público. El jueves 26: José Luis Alonso de Santos (Autor teatral), Innovación y teatralidad: la recepción del teatro clásico hoy; Pilar Palomo Vázquez (Universidad Complutense), Tirso y la Historia; Mercedes de los Reyes Peña (Universidad de Sevilla), El lugar teatral en el Siglo de Oro; Miguel Ángel Teijeiro Fuentes (Universidad de Extremadura), Los planteamientos de la comedia del Renacimiento al Barroco; Abraham Madroñal (Instituto de la Lengua Española. C.S.I.C.), Sobre Casa con dos puertas de Calderón y otras adaptaciones de clásicos áureos de Juan A. Castro, y la mesa redonda Situación de los estudios sobre el teatro clásico español. Y el último día, viernes 27: César Oliva (Universidad de Murcia), Ayer y hoy de la puesta en escena de los clásicos en España; Rosa Navarro Durán (Universidad de Barcelona), La dama tracista en las comedias de enredo; Jesús Cañas Murillo (Universidad de Extremadura), Lope de Vega en los orígenes del figurón; Javier Huerta Calvo (Universidad Complutense e Instituto del Teatro de Madrid), La fiesta teatral en el Siglo de Oro: entre lo apolíneo y lo dionisíaco; y la mesa redonda de clausura El tratamiento del teatro clásico en la actualidad (II) Sus intérpretes. Autores, actores, directores, con la participación de los profesionales del teatro Helena Pimenta, Manuel Canseco, Miguel Murillo, Ana Zamora, Yolanda Pallín, Celestino Aranda y Miguel Narros.

Lugar de celebración: Salón de Actos
del Palacio de La Generala, Cáceres.

Información e Inscripciones

Vicerrectorado de Extensión Universitaria
Secretariado de Actividades Culturales
Tel: 927 257 009
Fax: 927 257 099
www.unex.es/verano

miércoles, junio 18, 2008

Retrato de un espejismo

Hace dos años, la Filmoteca de Extremadura y el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Extremadura publicaron el primer libro de una colección testimonio de una línea de colaboración en materia editorial entre las dos instituciones, la Consejería de Cultura y Turismo y la Universidad. Abrió el proyecto en 2006 el ensayo de Francisco Javier Tovar Paz Un río de fuego y agua. Lecciones sobre mitología y cine, y ahora se ha publicado Retrato de un espejismo. El cineasta Francisco Camacho, de Francisco Javier Martín Camacho —que no es pariente del protagonista de su estudio. No sólo se trata de una contribución necesaria para ir elaborando una historia sobre todo lo relacionado con el cine en Extremadura, sino que estamos ante una aportación sobre una figura casi desconocida, de la que disponíamos de escasos datos biográficos.
El libro se presenta en la Casa de Cultura de Don Benito, donde nació y murió Francisco Camacho (1887-1967), el viernes día 20 de junio, a las 21’00 horas. Acompañaremos al autor, Francisco Rebollo, director de la Filmoteca de Extremadura, y yo, por el Servicio de Publicaciones, con el apoyo de Manuel Núñez García, Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Don Benito.

lunes, junio 16, 2008

Manolo Peláez

Ha muerto Manolo Peláez García (Zafra, 1952). Me ha dado la noticia mi hermano José María, entre sus amigos, y con Eva, la persona más cercana a Manolo y a los suyos en los últimos años. A mi hermano debo el don de haber conocido de cerca a Manolo, y a Mercedes Santos, su mujer, y a Teresa, Carmen, Merceditas, sus hijas. Siento profundamente esta muerte.
He vuelto a leer en mi casa una entrada antigua del blog de mi hermano sobre el padre de Manolo, Don Manuel Peláez Castuera, en cuyos comentarios algo se manifestaba de cómo era Manuel hijo.
Fue un profesor muy querido en un instituto tan público como excelente y singular, el “Suárez de Figueroa” de Zafra, en donde estudiamos muchos de los que luego hemos pregonado cómo debemos lo que hacemos a lo vivido y aprendido en aquellas aulas. Estoy seguro de que los alumnos de Manolo dirán de él lo mismo que yo de algunos de los profesores que le precedieron. Más, seguro. Fue el rostro principal de un colectivo principal, el Colectivo de Izquierdas de Zafra, que logró, nuevamente en la política local, demostrar que la participación ciudadana no es una acción política de arriba abajo, sino de abajo arriba. Fue concejal hasta que la enfermedad le obligó a dejar su actividad municipal y también sus clases. Fue un amigo, una buena persona alegre con un sentido hospitalario vivificante, un conversador gustoso, una persona culta, interesada por lo que hacían los otros... Escribió páginas sobre aspectos de historia local que quedarán como referencias fundamentales. Fue... Siento mucho no corresponder a su calidad humana con mejor prosa, pero hoy no puedo, lo siento.
Ilustro esta entrada con una fotografía de él con Mercedes, su mujer, en Pollença (Mallorca), hace casi siete años, en agosto de 2001. El niño que los mira con curiosidad es mi hijo Pedro; una curiosidad que se convirtió en cariño y admiración después de aquellos días espléndidos en la isla; y que luego han permanecido en él y en su hermana durante todos estos años en los que todos hemos crecido un poco más. Aún no les he dicho —a mis hijos— que Manolo ha muerto. Zafra estará de luto. Mañana le rinde homenaje en el Ayuntamiento en un acto civil que se celebrará a las 11 de la mañana.

domingo, junio 15, 2008

Diálogo

COPA: ¿Y esto es fútbol?
EURO: 4 es más que 1 y 1 es menos que 2.
COPA: Así no pasamos de cuartos.
EURO: Perdona, bonita, pero así sí pasamos, podemos.
COPA: Así sí, sí, claro. Pero sin fútbol.
EURO: ¿Y?
COPA: Eso, ¿y?
EURO: ¿Entonces?
COPA: Entonces, en los atardeceres de verano... Y España que volverá a casa sin pasar de cuartos.
EURO: ¡Tú estás tonta!

domingo, junio 08, 2008

Eugenio Montejo

Hace seis años, en el número 5 de Hablar/ Falar de Poesia, de 2002, publicamos una entrevista de Francisco José Cruz con Eugenio Montejo, que murió el viernes en la ciudad en la que nació en 1938, Caracas. Recuerdo perfectamente la reunión del consejo de redacción de la revista en la que Francisco José Cruz —el director de Palimpsesto, de Carmona (Sevilla), poeta y, sobre todo, una persona excepcional— propuso aportar para el número en preparación una entrevista con el poeta venezolano. De vez en cuando, ocurrían estas cosas en aquellas reuniones. De pronto, alguien dejaba caer una entrevista con un poeta de tanta importancia o un inédito de José Ángel Valente, o de Pessoa... Conocía muy poco de Montejo, pero aquello de Francisco J. Cruz me indujo a leer lo que se había publicado más accesible. Al poco tiempo apareció en Pre-Textos Papiros amorosos.
Aquel número de Hablar/Falar de Poesia quedó bastante redondo. Llevó también el homenaje a otro grande, a Manuel Hermínio Monteiro, que tanto hizo por la poesía en Portugal, y en España, y a quien tanto debió aquel proyecto complejo que fue este periódico de revistas poéticas hecho desde Extremadura. Es curioso: leo hoy la necrológica de Montejo en El País firmada por otro querido escritor, Javier Rodríguez Marcos, que publicaba en aquel número de Hablar/Falar de Poesia tres espléndidos poemas de su espléndido libro Frágil, que apareció aquel mismo año, 2002.
A Eugenio Montejo le interesó mucho, y la practicó, la literatura heteronímica (El cuaderno de Blas Coll), y de ello habló en aquella entrevista, en la que contaba que había vivido siete años en Lisboa y se refería a su conocimiento temprano de Pessoa. Fue amigo de António Ramos Rosa y de José Bento, y conoció a dos autores cercanos a Extremadura ya fallecidos: Fernando Assis Pacheco y Al Berto. Aquella conversación se cerró con la alusión a una pregunta que le hicieron a Octavio Paz sobre qué heterónimo pessoano prefería. El poeta mexicano respondió sin titubear:
—Alberto Caeiro.
Y alguien insistió en el porqué:
—Porque no lo comprendo.

sábado, junio 07, 2008

De libros

Este espacio, literariamente, es tan real como un libro; sin embargo, no comparte con la realidad ciertos imperativos que se traducen en modos y plazos. Que se lo digan, si no, a un amigo a quien estoy dejando mal por demorarme en la revisión de un trabajo compartido —en mi beneficio. O que se lo digan a un colega a quien he pedido una prórroga para la entrega de dos docenas de millar de caracteres. Me gusta la libertad de este espacio porque no siento, cuando se trata de un apunte de lectura, la imposición del tiempo. Y, eso espero, ningún reproche de nadie que me diga que no he hablado aquí de un libro enviado.
Me gusta hablar aquí de lo que leo. Leo lo que puedo, con la debida atención; que es la mejor manera de respetar a quien ha escrito. Escribo sobre lo que leo cuando puedo. Y si no escribo no es sólo por silenciar mi disgusto por lo que he leído, sino porque no tengo tiempo. Y escribo sobre lo que leo cuando quiero.
Es que estoy convencido de que la mejor reseña de un libro que fue novedad en 1999 está por aparecer; y de que la felicidad no está en el término de ninguna carrera de este mundo, como lo de aquel mísero jaco de La Regenta.
Sobre mi mesa hay unos cuantos libros sobre los que me gustaría decir algo, libros de poemas, ensayos, algunas novelas..., materia más que suficiente para mantenerse en este ejercicio placentero de escribir sobre lo escrito. Están tres narraciones tan distintas como el Cortejo de sombras, de Julián Ríos, La soledad de las vocales, de José María Pérez Álvarez y la nueva edición —que es como otro libro nuevo— del inconmensurable Campo de amapolas blancas de Gonzalo Hidalgo Bayal. Un triple regalo enriquecido por la diversidad de sus propuestas. Están también los libros de poemas de Alex Chico, La tristeza del eco, de José Antonio Llera, El monólogo de Homero, o de Pureza Canelo, Dulce nadie, entre otros, como la Poesía 1995-2005, de Antonio Méndez Rubio, Todo en el aire; que también suponen una travesía gustosa por lugares distintos. Y estoy con un libro de más de cuatrocientas páginas, que, ya que ando en lo diverso, es suma de todo, y es varios libros a la vez. Es, también, para mí causa de un temor sobre nuestra salud cultural, ya que me preocupa mucho que una obra con la hondura literaria de ésta no haya tenido más eco por estos pagos y otros. Se trata de Razón de mudo (Aprender a esperar), de Agustín Villar. Vamos, lo dicho.

miércoles, junio 04, 2008

El diccionario islandés en España

El día del más reciente cumpleaños de mi hermano José María difundí aquí la publicación del primer Diccionario Español-Islandés (Ordabok Spænsk-Íslensk) alentado desde hace años, impulsado y realizado, en colaboración con otros especialistas, por Margrét Jónsdóttir, una amiga, profesora islandesa de español, a quien se debe lo mejor de la difusión de España en aquel país.
Este viernes, 6 de junio, en el Aula Salinas de la Universidad de Salamanca, se presenta esta obra cuya publicación es todo un acontecimiento en la relación entre ambos países, y, sentimentalmente, es una prueba material y científica de los lazos entre Extremadura y Reykjiavík. Prueba de ello será la presencia en Salamanca de otra querida mujer, Mª Carmen Rodríguez del Río, profesora de lengua y literatura españolas y concejala de Cultura del Ayuntamiento de Zafra; pero cuyo título principal aquí es el de madre española de Margrét. Así es.


Pongo aquí, con la calidad de imagen recibida, la invitación al acto —al que, y mucho lo lamento, no puedo asistir.

miércoles, mayo 28, 2008

Un pensamiento


La verdad es una necesidad del hombre; y sobre todo una necesidad de los Estados. Todo abuso nace de un error: todo delito, ya particular, ya público no es más que un cálculo falso del entendimiento. Hay un grado de conocimiento, a que seguiría el bien inevitablemente; para acelerar este feliz momento, es preciso acelerar las luces. Los que gobiernan a los hombres, no pueden al mismo tiempo ilustrarlos. Ocupados en obrar son arrastrados de un gran movimiento, y su alma no tiene tiempo de detenerse sobre sí misma. Así que, se ha establecido, se ha protegido en todas partes a una clase de hombres, cuyo estado es gozar pacíficamente de su pensamiento, y cuya obligación es activarle para el público; unos hombres, que separados de la muchedumbre, recogen las luces de los países y de los siglos, y cuyas ideas deben a cerca de todos los grandes objetos representar, por decirlo así, a la patria las ideas de toda la especie humana. Éstas son las funciones del Publicista patriótico. La utilidad constituye su grandeza. Ésta exige un genio profundo, una alma elevada, un valor intrépido: supone el mas tierno sentimiento y la virtud mas que digna del hombre, a saber el ardiente deseo de la felicidad pública. Me gozo en la pintura de este ciudadano generoso meditando dentro de su gabinete solitario […]

La corrección de las pruebas de un trabajo que aparecerá en breve me devuelve a este fragmento sacado de una carta que escribe un seudónimo dirigido al director del Diario de Badajoz y que se publicó en el número IV del Almacén Patriótico de Badajoz en 1808, pp. 123-125. Se lo dedico a Juan Domingo, por su sensibilidad, su cultura, su papel como periodista, y porque estas líneas aparecieron en un periódico.

sábado, mayo 24, 2008

A volar

Me envía José Manuel Díez, de los 'rumbeños' de El desván del duende, este video que difundo en la medida de mis posibilidades. Sigo sus pasos desde el principio, y me alegro de sus éxitos. Gente honesta y con sensibilidad. Su música llega, y lo que hacen con ella dice mucho de cómo se puede vivir una vocación —también literaria— y trasmitirla. Me toca de cerca porque está grabado en Zafra, en espacios tan reconocibles como las plazas 'Grande' y 'Chica', o la Calle Jerez; y porque han tenido la gentileza de conservar los créditos —jugosos y agradecidos— al final, algo que ya casi ha desaparecido casi en cualquier medio. Enhorabuena.


jueves, mayo 22, 2008

Laurel

Pido perdón a Russell P. Sebold, Guillermo Carnero, Pedro Álvarez de Miranda, Monroe Z. Hafter, Jesús Ureña Bracero, F. Javier Grande Quejigo, Javier Guijarro Ceballos, Jesús Pérez Magallón, Jesús Cañas Murillo, José Roso Díaz, Juan Luis Suárez, Miguel Casado, María José Vega, Pilar Montero Curiel, Antonio Sáez Delgado, Rosa Navarro Durán, José Antonio Llera, Enrique Santos Unamuno, José Luis Rozas Bravo, Juan Antonio Garrido Ardila, Ángel L. Prieto de Paula, Julio Neira, Javier Pérez Bazo, José Luis Bernal Salgado, Pedro Ruiz Pérez, José Cenizo Jiménez, Mª Isabel Cintas Guillén, Rosa E. Montes Doncel, César Chaparro Gómez y a Javier Biurrun Lizarazu. A todos ellos, colaboradores en los ocho números publicados de esta revista semestral desde 2000 a 2003, pido perdón. A todos pido disculpas por haber propiciado la publicación de unos trabajos —artículos, nótulas, reseñas— que hoy no pueden rentabilizar en sus respectivos currículos ya que Laurel no cumplió nunca con los criterios de calidad aplicados hoy para la valoración de las publicaciones científicas, y ya que no figura —no está referenciada— en el JCR (Journal Citation Reports) y que nunca contó con un comité de evaluación de los trabajos recibidos. Mea culpa. Perdón, pues, y gracias a todos. Para mí siempre será un mérito (0,50), añadido a la calidad de sus colaboraciones, el gesto de sus autores de arrimarse al toro en una plaza de tercera.

Laurel. Revista de Filología (ISSN 1576-5504) fue fundada en la primavera de 2000 y sustentada hasta el otoño de 2004 —cuando apareció el número doble 7-8, correspondiente al año anterior—, por Honorio Blasco Puerto, Miguel Ángel Lama y Miguel Salazar Vacas. Los tres van a volver a hablar un día de éstos. No se sabe si en Sevilla, Barcelona, Zafra, Cáceres o Tamurejo.

martes, mayo 20, 2008

Sáenz de Miera

Mis almuerzos con gente importante se tituló un libro de José María Pemán que yo tengo procesado en mi memoria sentimental porque quizá —no lo he podido confirmar ahora— era uno de los libros vistos y revistos en la biblioteca de mi hermano el mayor, de mi hermano Luis. Con Mis almuerzos con gente inquietante lo remedó la chispa genial de Manuel Vázquez Montalbán algunos años después. Hoy, sin que sirva de precedente, me vale más Pemán que Montalbán, y me he acordado de aquel título porque he comido con alguien importante: Antonio Sáenz de Miera. Algún soberbio me dirá que no debe de serlo tanto cuando ayer en el Aula de Cultura de Caja de Extremadura en Cáceres había tan poca gente para escucharle hablar sobre Aquel Mayo del 68. Da igual, el otro día estuvimos aquí mismo, en Cáceres, con una escritora brasileña que es Premio Príncipe de Asturias, y como si nada.
Aquel Mayo del 68 se titula el libro que acaba de publicar el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Extremadura sobre la edición de 1988 que apareció con el sello de Tecnos. Sáenz de Miera le ha puesto un prólogo redactado ahora, en abril, desde Cercedilla, con mucho interés para el momento (también, “¿Qué fue Mayo del 68?: del general De Gaulle a Sarkozy”, en Política exterior, núm. 123, 2008, págs. 47-52). El libro, aun con sus años, es de lo mejor que uno puede encontrarse en este bullir meditático de la efeméride.
Conozco a este hombre gracias a Pilar Mogollón, la Vicerrectora de Extensión Universitaria de la UEX. Es un gran conversador y, además, algo infrecuente en los de su ámbito —¿valdría decir ‘nivel’?—, alguien que escucha a quien tiene poco que contarle. Se lleva bien con mi Rector, me ha dicho, porque también le gusta la conversación. Se lo he dicho esta tarde, a mi Rector, con el que he hablado largo. Sáenz de Miera, un hombre importante, inquieto e inteligente, llegó hace pocas horas de Brasil. Dentro de unos minutos imparte la conferencia de ayer —otra, seguro— en el Aula HOY en Badajoz. Mañana volverá a Madrid. Hemos hablado de Andrés Trapiello y de Esperanza Aguirre, de Cáceres y del Guadarrama. Ha sido profesor de Política Social en la Universidad Complutense y en la Universidad Antonio de Nebrija. Es Doctor en Derecho y autor de libros como La sociedad necesaria (1992) y de artículos publicados en revistas como Cuenta y razón del pensamiento actual o Revista de Occidente, o en periódicos como ABC. Es director de la Fundación San Benito de Alcántara, patrono de la Fundación Iberdrola, de la Red de Fundaciones Universidad-Empresa, de la Fundación COTEC... Y un apunte que habla de su carácter y condición: me pidió una recomendación literaria como recuerdo de nuestro encuentro. Los lectores asiduos de mi blog la han adivinado:
Paradoja del interventor, de Gonzalo Hidalgo Bayal.

domingo, mayo 18, 2008

Siluetas

Algunos domingos como solo. Sin renunciar a darme gusto con un buen plato y con la lectura sosegada del periódico, disfruto, sobre todo, escuchando un programa de radio titulado Siluetas que se emite en la radio pública, en Radio Nacional de España, Radio 1, de tres a cuatro de la tarde. Lo dirige Manuel Ventero y consiste en una conversación con un personaje escritor, actor, político, científico, alguien notable. Da igual la altura del invitado, su excelencia, que siempre, al final del programa, resulta acrecentada su estatura, y siempre, siempre, la hora resulta escasa. Hoy ha sido Imanol Arias.
La conversación cálida, el decir con tranquilidad y con sentido; la formidable capacidad que la radio tiene para cautivarte sólo con la voz. La voz y la vida. Y la vida es lo que tiene, y es que a uno de los programas más apacibles de la radio sucede la estridencia de un grito que no parece humano; la violenta confirmación de que lo culto es corto, efímero y anecdótico, una de esas limosnas que acalla a las conciencias: Tablero Deportivo, los domingos, de cuatro de la tarde a diez de la noche.

viernes, mayo 16, 2008

Poesía y tebeos




A Fernando Valls debemos la difusión de esta experiencia.
Pongo el enlace.

jueves, mayo 15, 2008

Antonio Sáez, Premio de Traducción "Giovanni Pontiero"

Hace dos años exactamente anotaba aquí la buena noticia de la concesión del Premio de Traducción “Giovanni Pontiero” a Ángel Campos Pámpano por Nocturno mediodía, la antología poética de Sophia de Mello Breyner Andresen, de 2004. Hoy tengo la satisfacción grande de volver a hablar de este premio que en su octava edición ha reconocido el excelente trabajo de un amigo como Antonio Sáez Delgado (Cáceres, 1970), por su traducción de la novela de Fialho de Almeida La pelirroja (1878), publicada por la cacereña Editorial Periférica en su colección “Biblioteca Portátil” en abril de 2006.
Es justo reconocimiento a la labor de un lusista, profesor en la Universidad de Évora, que ha traducido a autores como Teixeira de Pascoaes, Pablo José Miranda, José Luís Peixoto, M. António Pina..., con excelencia, y también un reconocimiento a la editorial Periférica, que, desde 2006, viene ofreciéndonos textos realmente singulares y de calidad, rescatados del nutrido catálogo de la historia literaria de hace dos siglos, por ejemplo, o propuestas literarias más cercanas y modernas que están teniendo entre el público lector una merecida acogida.
Enhorabuena, António.

miércoles, mayo 14, 2008

La 'Lingua' de Erasmo

Y van siete. Siete son ya las ediciones facsimilares que se han publicado de la llamada Biblioteca de Barcarrota, emparedada en una vivienda de esa población pacense y descubierta en 1992, si bien su hallazgo no se hizo público de manera notoria hasta diciembre de 1995.
Conviví con la sensibilidad y el mimo aplicados al proyecto por su impulsor, Fernando T. Pérez González, en aquel momento director de la Editora Regional de Extremadura. Y los revivo ahora en cómo sostiene su memoria a través de esta tarea editorial su actual responsable, Álvaro Valverde. El proyecto es encomiable, y en algo menos de doce años —en julio de 1996 apareció el primer facsímil, el del Lazarillo— se ha publicado más de la mitad de la Biblioteca. Sólo quedan el otro tratado de quiromancia (1543), el librito de exorcismos (1540), las Precationes (1538) y una interesante antología y crónica de la polémica literaria entre los poetas franceses Marot, Sagon y La Hueterie (1539). Se hace claro ya lo que Francisco Rico calificó como “un designio básicamente documental”, por el que se difundían no tanto los textos sino los testimonios, es decir los ejemplares que conformaron ese singular tesoro de Barcarrota.
Esta edición de la Lingua de Erasmo lo prueba. No se trata de una edición más de la obra del de Rotterdam, sino del ejemplar que emparejó este tratado sobre el uso —el no uso y el mal uso— de la lengua —no es una gramática ni un ensayo lingüístico— publicado por primera vez en 1525, con un breve texto de los Moralia de Plutarco que Erasmo tradujo con el título de De vitiosa verecundia, es decir, Sobre la mala vergüenza, de 1526. El ejemplar de Barcarrota hermana dos impresos vinculados por el ‘autor’ —Erasmo—, el impresor —Sebastián Grifio— y el año —1538—.
Los profesores de Filología Latina de la Universidad de Extremadura César Chaparro Gómez, Luis Merino Jerez y Manuel Mañas Núñez se han encargado de la introducción, de la traducción y de la redacción de las notas de esta brillante edición. César Chaparro ha escrito la introducción general y ha traducido y anotado Sobre la mala vergüenza. Manuel Mañas y Luis Merino se han encargado de la traducción y de las notas de La Lengua de Erasmo.

“Y es que no sólo mienten de palabra, teniendo siempre en la boca términos como religión, Iglesia y Cristo, fe y evangelio, sino que también mienten al mundo con las fingidas caras que ponen, con sus prodigiosos vestidos, con los alimentos que toman, con los títulos que ostentan y con las ceremonias que celebran, no sin grave ruina para la religión que hipócritamente profesan”. [La Lengua, ed. cit., p. 222]

viernes, mayo 09, 2008

José Vicente Moirón

Estábamos esta mañana en una de las habitaciones del Hotel Izán —cuesta no llamarlo Meliá— de Cáceres cuando me alegré al escuchar por boca de Álvaro Valverde el nombre de José Vicente Moirón como el premiado en la modalidad de Premio Extremadura a la Creación Artística para una obra no literaria de autor extremeño en 2007. Una alegría —otra, además de los premios a Helena Almeida, a Ana María Matute y al Diario de José Antonio Gabriel y Galán, Gayga— ver reconocido así a un actor admirado y admirable.
He tenido la suerte de verle en varias ocasiones, en Madrid, cuando la lectura dramatizada de Mundos de Isidro Timón en la sede de la SGAE y también en la terraza del 'López' en Badajoz, por citar las dos veces que he estado más cerca de José Vicente. También le he visto en sus papeles, en obras tan sólidas como El búfalo americano o El hombre almohada, trabajo por el que ha sido reconocido esta mañana por un jurado presidido por el director teatral Jaume Villanueva, a quien he tenido el placer de conocer ayer por la noche.
José Vicente Moirón es uno de los actores más sobresalientes de nuestra escena y esa vinculación con Extremadura le hace cercano para los vecinos que, como yo, vamos con cierta frecuencia al teatro. Creo que debe de ser un buen tipo teatral para los directores —lo intuyo—, y que debe ser una joya para trabajar con él si uno es también actor —me parece—; y que es un actor que puede sostener una obra él solo —lo sé— y elevar la calidad de cualquier texto e interpretación coral. También lo sé. Felicidades.

© Fotografía de la revista Grada, núm. 7 (noviembre 2007)

martes, mayo 06, 2008

Una sociedad enferma

Estoy escribiendo un artículo que me gustaría enviar a diferentes medios. Lleva ese título de arriba, y alude al creciente y prepotente desapego hacia los valores culturales y humanísticos que no estén relacionados con un rendimiento económico casi inmediato. Es una de las más recientes afecciones de esta sociedad aquejada de otras muchas, como el ansia de poder, la corrupción, la violencia, la sed de fama o el desprecio por la educación. En cierto modo, me va a salir una especie de autobiografía clínica que dé cuenta de los síntomas de mi contagio: desaliento, pesadumbre, asco.., agravados por la localización de sus causas aquí mismo, muy cerca. En mi Universidad y en mi Comunidad Autónoma.
Sus gestores no consideran necesario que existan titulaciones como Filología Hispánica o Filología Clásica, ni siquiera capitidisminuidas por su reestructuración en su adaptación al espacio europeo, ese agujero negro.
Mañana será la Filología Portuguesa o las Matemáticas —éstas quizá no—; otro día tocará a la Historia... Y luego hay que aguantarles cuando dicen que creen en los valores culturales. Fariseos.
Han empezado por la Universidad pública, luego irán a por los colegios y a por los teatros públicos. ¡Ay!

Foto: Quema de libros. Berlín, 1933

viernes, mayo 02, 2008

Aníbal Núñez

Según cuentan los editores de estos Cartapacios (1961-1973), Fernando R. de la Flor y Germán Labrador, el poeta Aníbal Núñez (1944-1987) ejerció de profesor de Bachillerato en un instituto de Cáceres “aproximadamente 20 días, al cabo de los cuales fue rescindido su contrato de eventual por motivos políticos. El poeta se alojó por aquel entonces en una vivienda de la calle Parras de aquella misma ciudad, y lo hizo junto a Jesús Alonso, a la sazón también profesor de Instituto.”
El poema cierra el “Cartapacio C” y se titula “Tercer lunes de clase”. Puede leerse en esta sugerente edición, con introducción y comentarios, de Fernando R. de la Flor y Germán Labrador Méndez, con un prólogo de Luis Felipe Comendador, y coeditada oportunamente por If ediciones (de Béjar) y por De la Luna Libros (de Mérida).
Un libro, que tras la edición ‘canónica’ de su Obra poética (Madrid, Hiperión, 1995), hay que entender en su autonomía textual, como la prehistoria del poeta, que se publica ahora para que el lector saque sus conclusiones de contexto, sin ninguna pretensión, como señalan sus exhumadores, de perdonar sus asperezas ni de “mitificarlos como la infancia deslumbrante del inevitable bardo.”
Mañana sábado se presenta en la Feria del Libro de Cáceres, a las ocho de la tarde.

lunes, abril 28, 2008

Las Hurdes, pobreza y redención, en este orden

Este estudio de José Pablo Blanco Carrasco, profesor de Historia Moderna de la Universidad de Extremadura , se presenta mañana martes 29 a las 20.00 horas en la Feria del Libro de Cáceres.
La comarca extremeña sigue siendo foco de atención de análisis socio-históricos. El propio José Pablo Blanco participó en la edición española del clásico estudio de Maurice Legendre publicado en 1927: Las Hurdes. Estudio de geografía humana. Traducción de Enrique Barcia Mendo. Edición y estudio de Paloma Sánchez Miguélez y José Pablo Blanco Carrasco. Coda de Luciano Fernández Gómez (Mérida, Editora Regional de Extremadura, Serie Rescate, 29, 2007). Ahora, en esta nueva aportación que mañana se presenta, editada por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Extremadura en su colección “Para dialogar con el pasado”, aborda el concepto de pobreza como eje central de la definición hurdana y repasa los intentos que se han dado a lo largo de su historia desde la Edad Moderna para erradicarla. Iglesia y Estado en torno a otro concepto, el de redención.
Al amigo Maurizio Catani (1937-2005) le habría gustado ver pruebas así de un interés tan deudor de sus pasos de hace casi treinta años.

José Pablo Blanco Carrasco, Las Hurdes. Aislamiento, pobreza y redención social (siglos XVI al XX). Cáceres, Servicio de Publicaciones de la UEX (Col. Para dialogar con el pasado, 10), 2008.

sábado, abril 26, 2008

Un libro de poemas de José María Cumbreño

Cuando leí Árbol sin sombra (2003), que fue Premio de Poesía Ciudad de Badajoz, me di cuenta del grado de madurez de un poeta joven como José María Cumbreño (Cáceres, 1972), en aquel momento, pues, recién entrado en la treintena. Había publicado su primer libro, Las ciudades de la llanura, en la Editora Regional de Extremadura en 2001, y ya se veía allí la escasa bisoñez de la manera de plantearse la construcción de un libro de poemas. Luego sorprendió también cuando ganó el II Premio de Narrativa Corta Generación del 27 con De los espacios cerrados (Sevilla, Fundación José Manuel Lara, 2006), más que un libro de cuentos, como reza en su portada, un libro de textos o algo parecido a un resquicio literario que hiciese aflorar cierta ironía, el gesto burlón y el humor sin que se ‘resintiese’ el digno género poético.
Ahora, con ese artilugio para templar la voz que es el tiempo, ha logrado la fórmula para entusiasmar a este lector de su poesía desde sus comienzos, desde aquellos años en los que Cumbreño acudía, solo, silencioso, a las lecturas poéticas que organizábamos en la Facultad.
Estrategias y métodos para la composición de rompecabezas (Los Libros de la Frontera y Luces de Gálibo Ediciones —Col. de poesía El Bardo, 26— 2008) alza —en metáfora querida por el autor— la casa, ladrillo a ladrillo —los que se ponen y los que no se ponen—, que representa su afán en la escritura. Por un lado, aquella voluntad constructiva de sus primeros pasos, que está hoy en esta composición; por otro, la tendencia al aforismo y al texto en prosa y al arte de ingenio; y, ahora, una reflexión cabal y profunda, que llega al lector, basada en la afirmación de la palabra como el material que sostiene el edificio.
Es una satisfacción tener tan cerca un libro de poemas así, y nada puede desmentir lo obvio, como decía el otro día Álvaro Valverde, que también daba cuenta de un valor reciente por el libro de Alex Chico. Una satisfacción.

El libro de José María Cumbreño se presenta mañana domingo 27 de abril en la Feria del Libro de Cáceres, a las 18.30 horas.

viernes, abril 25, 2008

Jesús García Calderón en la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres

Quizá un exceso de discreción ante alguien que viaja con escolta explica que haya esperado a escribir este apunte sobre Jesús García Calderón (Badajoz, 1959), Fiscal Superior de Andalucía, que esta misma mañana nos ha honrado en el paraninfo de la Facultad de Filosofía y Letras con una espléndida conferencia sobre la protección penal del patrimonio histórico y de ciudades como Cáceres. Esto no quiere decir que no haya habido en esta ciudad difusión sobre todo un acontecimiento como es tener aquí a una personalidad de la importancia y de la valía de este jurista, de este ciudadano solidario y responsable, de este escritor como la copa de un pino. Y ha ocurrido lo que suele ocurrir en estos casos en los que la ignorancia se impone a la razón. Sólo un medio de comunicación, ningún fotógrafo, nuestro Gabinete universitario de comunicación, sí; ningún alumno, excepto los que acudieron a recoger los premios de relato corto y de poesía “San Isidoro de Sevilla”, nuestro patrón; escasos profesores de Filosofía y Letras, sólo dos representantes del equipo rectoral —los dos profesores de la casa—, ningún jurista, sí el decano de Derecho y el director de la Escuela Politécnica; sólo un representante de esta ciudad Patrimonio Mundial y ningún puesto medio técnico de la Junta de Extremadura... Sólo una persona ha ido hoy a la Facultad a escuchar a Jesús García Calderón. Y lo ha hecho desde Mérida. Ha sido Elías Moro, amigo escritor. Así que un montón de gente se ha perdido esta mañana una charla bien dicha, con conocimiento y con pasión.
Compartir con Jesús García Calderón un rato de conversación es una experiencia didáctica, en la que uno se afana en la escucha, en la que uno recibe información de primera mano sobre lo que pasa en la calle, sobre lo que ocurre en los libros y en el mundo, y en la que siempre queda, con personalidades así, de tanta estatura, esa estupefacción ante la vivencia de las experiencias extremas, y ante esa forma de conciencia solidaria y responsable de los hombres justos.

García Calderón nació en Badajoz un 10 de agosto de 1959 y se licenció en Derecho, especialidad de Derecho Público, por la Universidad de Sevilla en 1981, en la que fue profesor antes de meterse de lleno en la carrera fiscal, primero como Abogado Fiscal en las Audiencias de Huelva y de Sevilla, y luego como Fiscal en esa misma Audiencia sevillana y en la Provincial de Lugo desde 1995 a 2001, cuando fue nombrado Fiscal Superior de Andalucía.
Ha sido, además, Consultor Internacional para el Proyecto de Capacitación del Ministerio Público de la República de Honduras, y en proyectos oficiales de cooperación internacional en materia de legislación cultural y para la lucha contra el blanqueo de capitales en las Repúblicas de Colombia, Bolivia, Ecuador, Argentina, Méjico, Uruguay y en la República de Macedonia; también Consultor Internacional para la mejora de la legislación de protección del menor y del adolescente infractor en la República de Panamá y Consultor Internacional para la mejora de la investigación criminal en la República de Honduras.
En paralelo a su dedicación profesional, apabullante, ha desarrollado una intensísima labor como investigador y ensayista en asuntos jurídicos que se materializa en más de una treintena de publicaciones, como La protección penal del Patrimonio Histórico en el Código Penal de 1995 (Madrid, Universidad Complutense, 1997), Los daños por imprudencia al Patrimonio Histórico (Madrid, Centro de Estudios Jurídicos de la Administración de Justicia,1999), La idea de temeridad en los delitos contra la seguridad del tráfico, (Madrid, Universidad de Granada y Dirección General de Tráfico, 2002), Mediación y Maltrato Familiar (Madrid, Instituto de la Mujer y C. E. J. A. J., 2002), y numerosos artículos editados en revistas especializadas. Y también, una trayectoria literaria, en el terreno del relato corto, y una prueba es su libro Los regalos sombríos (Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2001); y, principalmente, en la poesía, con libros como La provincia, publicado en la colección Adonais en 1991 como Premio “Florentino Pérez-Embid”; La moneda secreta (Sevilla, Col. Ángaro, 1996), Un lugar en el Norte (Badajoz, Del Oeste Ediciones, 1997); Hacer es destruir (Sevilla, Col. Ángaro, 2003), Los nudos de la vida (Córdoba, Ánfora Nova, 2006), entre otros. En 2006, también en la Editora Regional de Extremadura, y con un prólogo de Antonio Carvajal, apareció la antología de su obra poética La soledad partida. Antología 1991-2006.

domingo, abril 20, 2008

Chesi

Por una razón que por ahora no viene al caso he vuelto a contactar con el escritor José María Pérez Álvarez (O Barco de Valdeorras, 1952), Chesi, que para los extremeños es autor de aquella novela Las estaciones de la muerte (1988) que ganó el V Premio Constitución de Novela, y de Como si nada existiese (1993), que fue Felipe Trigo de Narración Corta. Acaba de ganar en febrero el III Premio Bruguera por su novela La soledad de las vocales, que me va a enviar. También a mi hermano José María. Hace unos años, Juan Goytisolo me recomendó la lectura de su novela Nembrot (Barcelona, DVD ediciones, 2002), una galería sugerente de personajes, un homenaje a la literatura, un ejemplo de la novela como festín de palabras. Luego, le invité al frustrado “Encuentro Literario Cáceres 2016” sobre La novela y sus públicos y ahí fue nada; más adelante seguí por la prensa su pleito por plagio con Bryce Echenique, y ahora volvemos a tener comunicación por una fraternal carambola.
Me ha agradado mucho leer este texto de su blog en la revista en la que colabora, Jano:

“Los medios literarios habituales, el modelo impreso, se enfrentan con los métodos que la red suministra a los escritores y a los aficionados a la literatura; más bien, tienen que convivir con ellos. Los periódicos, los libros, las revistas, asisten a la irrupción de los medios digitales que reclaman un nuevo espacio en el que manifestarse. De ese modo, el blog se está convirtiendo en un arma eficacísima contra la literatura canónica. Si en esta última los nombres conocidos por todos acotan su terreno de manera casi dictatorial, las páginas de internet han abierto en el orden monolítico una grieta por la que se cuela el aire fresco y renovador de otro tipo de literatura o, más bien, la voz de unos autores que reclaman una nueva forma de entender el hecho literario. No se trata de bárbaros iconoclastas ni de aficionados con ganas de dejar su sello, sino de gente que intenta hallar su espacio, su resonancia con afán transgresor, con ganas de meter, en el mundo editorial, una manera diferente de concebir la literatura. A través de los blogs –unos de sumo interés, otros que apenas aportan nada: en el fondo, como los libros en general– aparecen voces discordantes y arriesgadas. Sería inútil –por cuestiones de espacio– citar unos cuantos, pero sí es cierto que en ellos se enraízan las nuevas formas, las nuevas tendencias literarias; sin ellos, posiblemente muchas de estas voces que ahora apuntan apenas tendrían repercusión. Los blogs establecen unos puentes sutiles, unos mensajes para iniciados, y transmiten los descubrimientos entre sí, polinizándose y permitiendo que en ese espacio hallen su eco esas formas literarias novedosas.
Los blogs constituyen un escenario en el que una obra se expone a la mirada de miles de usuarios. Las revistas y los suplementos, en general, destacan las afinidades editoriales, las relaciones sociales y cualquier lector de ellos tiene una visión amputada, interesada, de los nombres que circulan por sus páginas y que aparecen en los escaparates de las librerías. El blog no es la panacea ni el remedio pero sí, al menos, la posibilidad de que otros nombres, en general minoritarios, tengan su repercusión, su espacio. Son como círculos iniciáticos en los que los usuarios abogan por otro tipo de literatura; por supuesto, hay autores interesantes y otros que no lo son, pero, al menos, aparecen nombres que de otra forma nunca tendrán lugar en un mercado salvaje y regido por términos puramente económicos. Nunca viene mal un poco de aire fresco.”

sábado, abril 19, 2008

Teatro Universitario

Ayer me dio Pilar Mogollón, la Vicerrectora de Extensión Universitaria, el cuadernillo con la programación de la XVI Muestra de Teatro Universitario de la UEX y unas invitaciones. Le recordé una fotografía de su marido, Alfonso Cardenal, siendo él Vicerrector del mismo ramo, en el periódico HOY, cuando presentamos la segunda Muestra de Teatro Universitario, creo, en 1994. Han pasado unos años y uno se alegra de que esta actividad siga viva y en buenas manos, como las de Sergio Murillo y Chema González —recuerdo bien sus papeles como actores en otras etapas del Aula, de la que hoy son directores—, y de Luigi Giuliani, coordinador de todo y apasionado por el teatro, y más. Una garantía.
Con los escasos medios de que dispone el Aula Universitaria de Extremadura es una temeridad cubrir con la programación los cuatro campus, y por eso se hace tan notorio el desequilibrio. Es complejo; pero con medios todo sería posible. Ahora bien, ¿alguien cree que merece la pena gastar dinero en esto? Unos cuantos descerebrados creemos que sí.
Como quiera que sea, la propuesta de este año es más que notable. A la participación de grupos teatrales de universidades americanas, el de Kalamazoo College, de Michigan, y el de Guadalajara, de México, se suma la de los grupos de la Universidad Carlos III de Madrid y de la Universidad de Barcelona, con piezas en diferentes formatos y géneros. Además, la celebración de las II Jornadas de Investigación y Difusión de la Cultura Teatral, que anima el CIDAT (Centro para la Investigación y el Desarrollo de las Actividades Teatrales), una iniciativa que debería hacerse notar más en el ámbito cultural de esta región. Y, cómo no, las propuestas de los grupos de la Universidad extremeña. La sección pacense monta una obra desconocida para mí de un querido Jesús Alviz (1946-1998), ¡Qué más da!. El otro brazo cacereño del Aula de Teatro de la UEX nos presenta Love-Lies-Bleeding, de Don DeLillo, en lo que será la primera versión española fuera de U.S.A., en donde ha sido representada con éxito.

Las jornadas son las mañanas del lunes 21 y el martes 22 en la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres. Las representaciones, salvando la de ayer en Plasencia del grupo de Cáceres, que hoy repite en Mérida, en la Sala Trajano, son desde el miércoles 23 hasta el domingo 27 en diversos escenarios, en Cáceres en el Gran Teatro, en el Colegio de Aparejadores y en El Corral de las Cigüeñas; y en Badajoz en el López de Ayala y en el Centro de Ocio Contemporáneo.

viernes, abril 18, 2008

Las reflexiones egocéntricas de Guillermo Carnero (y un poco de las mías)

Tuve el honor de ser el primer editor en la revista Laurel de los dos primeros artículos de Guillermo Carnero de una serie de “Reflexiones egocéntricas” impagables para iluminar la actitud de este poeta ante su obra, y que ahora se reúnen —son cuatro— en este volumen, publicado por el Centro Cultural de la Generación del 27 en su colección “Estudios del 27”, junto a otros textos de poética o de respuesta a encuestas o a entrevistas publicados entre 1970 —en Ínsula, por ejemplo, Bécquer mediante— y 2006. Y, además, el interés de la inclusión de varios inéditos, desde una conferencia en la Bienal de Venecia en octubre de 1976 sobre la situación de la poesía en la que Carnero hablaba de la aproximación entre la poesía ‘metalingüística’ y la poesía ‘vivencial’ o de experiencia; hasta una conversación con Jaime Siles sobre Espejo de gran niebla (2002).
Guillermo Carnero es un rubeniano capaz de utilizar al autor de Azul para decir que “Nadie ha visto mis pensamientos del modo en que se pueden ver”, que es el lema con el que abre estas Poéticas y entrevistas (1970-2007). Y si no, que lo diga Ignacio Javier López, editor literario de su Dibujo de la muerte. Obra poética en la colección Letras Hispánicas de Cátedra en 1998. Creo que es la justificación de este libro. Los años de escritura han conllevado muchas páginas y palabras necesarias de reflexión sobre la propia obra.
Aquí hay algo muy valioso para comprender la poesía de Guillermo Carnero y también muy importante para saber sobre la poesía de su tiempo. Sólo mencionaré lo que aporta para entender ese “silencio creativo entre 1975 y 1989” y sobre su poema “Ostende”, de Ensayo de una teoría de la visión (1977), y cómo se permeabilizan otros textos, como “El embarco para Cyterea”, en unas páginas inéditas hasta el momento. De “Ostende”:

“En el vacío
no se engendra discurso,
pero sí en la conciencia del vacío.”

¿Está todo? Quizá yo no conozca todo, pero en el libro de Juanjo Lanz La llama en el laberinto, que publicó en 1994 la Editora Regional de Extremadura, se menciona una entrevista con Carnero en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander, fechada en agosto de 1988, que aquí no aparece. No sé.
Soy, sin duda, uno de los mejores destinatarios de esta obra, y me remito al ‘Prólogo’ que menciona a “dos especies en vías de extinción: el estudioso y el lector de poesía.” Aquí ambos, para servir.

domingo, abril 13, 2008

Muerte accidental de un anarquista

Ha venido a Cáceres después de su estreno en Badajoz, en el 'López', el 27 de marzo pasado. Creo que es la obra más representada de Dario Fo esta Muerte accidental de un anarquista (1970).
A Suripanta le hemos visto algunos de los montajes más interesantes que se han hecho en Extremadura en los últimos veinte años. Y creo que no han perdido —al contrario— esa manera de entender el texto teatral, casi siempre contemporáneo, salvo aquel Gorgojo de Sánchez Matas, tan contemporáneo. E interpreto como un bienintencionado y merecido autohomenaje esta vuelta a Dario Fo, que, con una pieza como Aquí no paga nadie, fue el autor con el que echó a andar la compañía en 1986.
La obra de Fo es ya un clásico contemporáneo y la carga crítica que tiene el poner la dilucidación sobre un delito 'oficial' en la boca de un loco sigue estando vigente. Para más señas, hoy votarán en Italia masivamente a Berlusconi. Y ojalá yo esté loco.
La propuesta de Suripanta resulta notable. La luz, los personajes, su disposición, y, sobre todo, los efectos acústicos —quizá la única pega pueda ponerse en su sobrecarga—, logran crear una estética teatral cercana a las viñetas encadenadas de una historieta gráfica, de un comic, una sugerencia que también se apoya en la buscada sobreactuación de personajes como uno de los comisarios —del tipo de Jim Carrey. El conjunto funciona. Gracias también, con esa misma sugerencia, a la firmeza de la cuarta pared. Hacía tiempo que no veía un montaje en el que se marcase tanta distancia entre público y escena; con ese propósito, claro, de dibujar el perfil plano de la historieta, tan onomatopéyica. Y luego, esa debilidad que yo tengo con Pedro Rodríguez (El loco...), a quien conozco como actor desde hace más de los veinte años que tiene su compañía. Un espectáculo notable, aunque, seguro, habrá funciones más redondas que la de ayer. Virtudes del teatro: un día, una función (mínimo).

La dirección de Esteve Ferrer. La versión de Carla Matteini. La escenografía de Richar Cenier y Esteve Ferrer. El vestuario de Mayte Álvarez. La iluminación de Juanjo Llorens. El diseño del cartel es de Ceferino López. Y Jesús Martín Rafael en el papel de Agente; Mª Sol López en el de la periodista; Rubén Martínez como el Comisario Bertozzo; Simón Ferrero, como el Comisario de la Brigada Política; Paco Obregón como Comisario Jefe; y Pedro Rodríguez como Loco, Capitán Armando Guerra, Juez, Obispo y Señor con barba. La producción, claro, de Suripanta S. L.

jueves, abril 10, 2008

Cine posible

Como sigo creyendo que no es lo mismo escuchar el piano de Chick Corea en el Carnegie Hall de Nueva York que en la Parroquia de San Carlos Borromeo del madrileño barrio de Entrevías, ayer sentí distinto algo tan sencillo como asistir al cine para ver unos cortos.
La noche estaba, por la legítima lluvia, como para no moverse de casa; y Carmen y yo fuimos a la Filmoteca a ver siete piezas diversas. Supongo que un criterio principal para componer las sesiones es el metraje y que el conjunto no se vaya más allá de los noventa minutos. Y, si se puede, que haya algo de animación —desde el dibujo plano o desde el objeto—, algo propio, algo de fuera, algo documental, algo humorístico... Anoche hubo de todo. Vimos siete piezas. Sólo una me satisfizo como para mencionarla aquí: De las relaciones, de Jorge Acebo. Sólo una; pero, ayer, eso era lo de menos. O eso creo yo.
Ayer mismo, Enric González escribía en El País que estaba en contra de la cultura ONG, y decía: “No creo en el asistencialismo emotivo, ni en el humanitarismo con acné, ni en la independencia de quienes reciben dinero del Estado.” Tiene razón; pero no la razón... Y... vamos a ver, es que no puede uno leer tranquilamente la novela que tiene entre manos sin turbulencias. Tiene que quedarse ahora con la mirada perdida, dando vueltas a la idea de si tiene sentido tanta solidaridad sostenida por los que más tienen. No sé. Y aquí, en Cáceres, con un Festival Solidario de Cine... Me imagino qué sería de este Festival de Cine Posible si el adjetivo del otro festival, el mayor, el más conocido, cambiase de sitio, y en vez de Festival Solidario de Cine Español se llamase Festival de Cine Español Solidario. Qué cosas. ¿Entonces?
Y nosotros, que habíamos ido a ver unos cortos... Qué complicado. Está muy bien.

CINE POSIBLE se celebra en seis ciudades extremeñas, Almendralejo, Badajoz, Cáceres, Mérida, Navalmoral de la Mata y Plasencia. Entre el pasado 7 de abril y el próximo domingo 13.

sábado, abril 05, 2008

Un soneto a Camarón

Me lo envió el lunes José Antonio Zambrano, que me decía que apareció entre sus papeles y que lo escribió al morir el artista, por el verano de 1992. Yo recuerdo que José Antonio había estado en Cáceres un par de meses antes, cuando el Congreso de Escritores Extremeños, aunque para mí la fecha es la de la muerte de mi padre. Sí, dos meses después murió Camarón. He pedido permiso a José Antonio para poner aquí su Soneto de los lunares negros dedicado a José Monge Cruz (1950-1992).
Sé de la inclinación de José Antonio Zambrano por el soneto. Y por el flamenco. Y por Camarón. Le viene de antiguo. Publicó un libro de Sonetos en 1982 que yo creo se lo debió a un profesor, a Ricardo Senabre, que le recomendó escribir con patrón tan respetable, por aprender con eso del verso. El muchacho aprendió.

SONETO DE LOS LUNARES NEGROS

(Camarón de la Isla)

Ya es una voz de humo, casi impura
por el celo cabal de su armonía.
Petenera sin lastre que desvía
el vuelo de una sombra muy oscura.

Juzgar podrá la vida en su locura
tu garganta sin luz de Andalucía.
Gitano de la fragua y torería
del aire que más tiñe la amargura.

Qué lunar de liturgia por la pena
prende la libertad y su pereza
desde el fondo del mundo hasta tu boca.

Cómo saber la muerte que condena
la condición del mar y su tibieza
si tu cante nos alza y nos convoca.


Para escribir esta nota he retomado mi ejemplar de los Sonetos de José Antonio publicado por la Junta Regional de Extremadura en una “Colección 6 de Diciembre”, y que llevaba en la cuarta de cubierta uno cuyo primer verso dice “Te vas abriendo al tino de la ausencia”; un poema sin título que luego pasaría a cerrar su libro Poemas de la espera y el canto (1984). En Mérida, un lunes, 21 de agosto de 2000, entre el editor Marino González y yo, José Antonio tituló ese soneto: “Deseo”.

martes, abril 01, 2008

Madrid, por 1808

No están hechos los lunes para exposiciones. Por eso lo único que me traje de Madrid el otro lunes fue el tríptico que presenta la exposición Miradas sobre la Guerra de la Independencia que está, desde el 28 de febrero en la Biblioteca Nacional, y hasta el 25 de mayo. Lo único no, claro. A las dos y media de la tarde me hacían los ojos chiribitas de ojear rollos de microfilmes en el Instituto de Historia y Cultura Militar —yo sigo llamándolo Servicio Histórico Militar—, y a las siete de la tarde bajaba las escalinatas de la Nacional después de estar unas horas leyendo una de las joyas de la 4ª planta, de Publicaciones Periódicas, un ejemplar casi completo del Almacén patriótico de 1808. Tan ufano iba con mis lecturas añejas que no reparé en el día, lunes, tan poco apropiado para visitar exposiciones. Habrá que volver. Mientras tanto, escribo.