domingo, mayo 24, 2020

Poeta en Nueva York

Hace unos años, en abril de 2016, escuché a Dionisio Cañas decir en el aula 31 de mi Facultad que «el libro español de poesía que más ha influido en las literaturas del mundo entero ha sido Poeta en Nueva York, de Federico García Lorca, un libro que muchos críticos no entienden y que a la mayoría de los lectores les parece de difícil lectura». Lo entrecomillo porque Dionisio me dio el texto de aquella charla, que conservo. Resulta admirable que el libro de poesía más influyente de la literatura española sea uno de esos que no se «entienden». Dos cursos después de aquel de la conferencia de Dionisio Cañas expliqué por última vez el libro de Lorca en clase. Me lo pasé bien en aquella promoción de Paqui, Silvia, Inés, Sara, Marina y Marina, José Manuel, Lara, Estrella, Elisa, Ana y Carlos, Andrea, Wafae, Araceli, Sofía… No sé si se me olvida alguien de aquella convocatoria de entrevistas sobre las lecturas que ahora echo de menos. Me acordé ayer de aquello al escuchar en Radio 3 el programa de Isabel Ruiz Lara, Tres en la carretera, dedicado al octogésimo aniversario de la publicación de aquel libro póstumo de Federico García Lorca, que se cumple hoy domingo, 24 de mayo. Escuché a Ben Clark —que leyó con ímpetu «Grito hacia Roma»—, a Rosa Berbel, Fernando Valverde, Raquel Lanseros, Olalla Castro —«Mirad el mascarón»—, Pedro Larrea —«Ciudad sin sueño»— y a Antonio Praena —que también leyó a su modo «Grito hacia Roma», con el recuerdo de sus maestros. Reparador. Casi al mismo tiempo aparecieron las dos «primeras ediciones» de Poeta en Nueva York, con una separación de tres semanas: la edición bilingüe de William Warder Norton, The Poet in New York and other poems (Nueva York, 1940), en traducción de Rolfe Humphries, el traductor del Romancero gitano. Esa fue la que apareció el 24 de mayo. La otra, la de México, el 15 de junio, en Editorial Séneca, Bergamín mediante. Qué maravilla. No duerme nadie por el mundo, ni por el cielo.

2 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Tengo la fortuna de explicar cada año Poeta en Nueva York en mis clases de cuarto. Sigue igual de recién hecho que cuando se escribió.

Miguel A. Lama dijo...

Completamente de acuerdo, Pedro.
Un abrazo,
Miguel Ángel