miércoles, abril 14, 2010

Con Garzón

© Luis Sevillano
Con el juez Garzón, en contra de este absurdo; pero desde el pesimismo. Porque si la extrema derecha logra cuestionar la labor de un juez de la democracia que quiso dar un paso adelante en la reparación de una injusticia de la historia que tiene marcado a este país desde hace demasiado tiempo tras la restauración de las libertades; mañana —por citar causas incoadas por el juez Baltasar Garzón— los narcotraficantes lograrán que otro juez tramite un expediente contra el que pretendió perseguirles. Y, mañana, tapados representantes de ETA presentarán un recurso contra quien no cree en la fuerza de las armas y las persigue. Simularán que se trata de cuestión procesal o de procedimiento; nunca esgrimirán la razón de la justicia. La otra justicia se impondrá, la que, en una torticera aplicación de una supuesta estricta letra, perseguirá al inocente activo, al que no se calla.
Hace ya dos meses, en el blog de mi hermano José María... Y seis comentarios. Ay. Ahora toca, parece, para nada, movilizarse y encerrarse.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.congarzon.com/

Javier Castro dijo...

Miguel Angel lamento estar en desacuerdo contigo porque la función de los jueces no es dar pasos adelante sino aplicar la legislación vigente. Cambiar esa legislación para que no se produzcan injusticias es la tarea del parlamento. Por otra parte cualquier ciudano o asociación puede acudir si está legalmente capacitado a los tribunales. Desautorizar este proceso porque está impulsado por A o B que son de derechísima es peligroso y quiebra el estado de derecho.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Hemos llegado a un punto en el que lo que menos importa ya son los defectos de instrucción que pueda haber cometido Garzón en su vida profesional y que todos los expertos subrayan.
En todos los casos contra Garzón se han aliado en un mismo momento las ganas que le tenían unos, las envidas de otros, los intereses para distorsionar las investigaciones sobre asuntos graves de actualidad y la escasa efectividad de la ley de memoria histórica.
Asuntos que en otro momento se hubieran desechado, ahora se acogen porque es el momento e interesa a varios. Pero hasta los que proceden en este asunto pensando con honradez que Garzón traspasó los límites en su instrucción deberían haber previsto que lo que se hace ahora está contaminado de origen, aunque sea legal.
La transición decidió pasar página de la responsabilidad penal -que no histórica- del franquismo: ahora nos encontramos con que es el postfranquismo el que busca la puerta legal para encausar a los jueces que intentan restaurar la indignidad de los cuerpos en las cunetas.
Garzón cometería errores en la instrucción del caso que lo hacen nulo, pero nunca se ha arremetido con tanta saña contra un juez: es curioso que la primera vez que se hace sea por este motivo.

Anónimo dijo...

Lo que piensa el diario alemán de más prestigio:
http://www.zeit.de/politik/ausland/2010-04/spanien-richter-garzon-prozess

Anónimo dijo...

El que está contaminado de origen es el Señor Garzón, con su desmedida ambición y su exasperante afán de protagonismo: ¡pedir la partida de defunción de Franco, ahí es nada!
Ejemplos de esa contaminación de la que hablo:
1.- Se inventa lo del Señor X y luego va en las listas del PSOE.
2.- Como no le hacen ministro traiciona sus compromisos y se alía con el trío calabera -Pedro José, Amedo y Álvarez Casco- para volver a despejar la X.
3.- Pasado cierto tiempo vuelve a cambiar de bando y nos sale con lo del Santander, la Gürtel y el franquismo.

¡Habráse visto semejante personaje! Claro que de aquellos polvos vienen estos lodos y ya hace unos añitos dijo el eximio Alfonso Guerra que Mostesquie había muerto y con él se había llevado a la tumba lo de la separación de poderes.

Anónimo dijo...

Debían de darle el Premio Nobel de la Paz para callar el pico a esos fachas, y a esos que no lo son pero no saben valorarlo. Ay España, madrastra de sus hijos...

C.M. dijo...

Ni Garzón es una pobrecita víctima de unos desalmados, ni aquí se está poniendo en cuestión sentimientos de familiares de víctimas de la ya tan lejana, pero no distante, guerra civil. Me gustaría percibir en este hombre un halo de simpatía hacia cualidades humanas o profesionales que provocaran mi admiración o reconocimiento de autoridad, pero... no lo consigo. Tiene tres procedimientos abiertos en el Tribunal Supremo, todo un récord, y por causas bien distintas, pero todas ellas por indicios de irregularidades en sus procedimientos judiciales. Esto es lo que se juzga. Que el juez sea garantía de ser un buen juez, y no una ruleta de volubilidades. Y escrita está la historia de la profesionalidad o no de este magistrado, parece ser que bastante tendente a los descuidos, imperfecciones y cambios de intereses. No entro ya en su afán de notoriedad reconocido.

Luego están actos de solidaridad como los de la Complutense donde se tildó a los miembros del Tribunal Supremo de ser «instrumentos del fascismo» y «cómplices de las torturas de la dictadura», todo esto dicho por autoridades públicas como si todo fuese permisible y rigiera sólo la incontinencia de unos calentones hacia alguna de las instituciones más respetables de nuestro ordenamiento, especialmente para ellos que forman parte e imagen de la representación del Estado.

Ni la justicia depende de un solo hombre, ni los conocimientos y cargos pueden ser usados de cualquier forma siempre. Si se demuestran excesos que hayan vulnerado garantías judiciales, ¿por qué no va a ser sancionado un juez del mismo modo que vemos –afortunadamente- caer a algunos políticos últimamente, aunque sea sólo por uno o dos casos de sus múltiples y similares comportamientos?

Sinceramente, el propio Garzón sabe y cualquiera de nosotros en frío puede preveer que habrá un antes y después de su triple paso por el Supremo. Lo mismo le beneficia económica y laboralmente. Seguro. (Recursos que son ajenos en cambio a los 4,5 mll de parados y otros tantos trabajadores en precario de ahora mismo, que no gozan de otros bolos y recambios cuando pierden su trabajo)