viernes, agosto 10, 2007

Lo noticiable

Estoy buscando algún medio —virtual, prensa escrita, radio, televisión...— que no haya hablado de las declaraciones de un abogado, J. Mariano Trillo-Figueroa, sobre su presunto defendido. Me pregunto en qué parte del desvarío está la justificación de lo noticiable. Y me imagino qué pasaría —mejor, qué crónica haríamos del caos— si a un montón de gente se le ocurriese que sería interesante que la opinión pública conociese lo que dice desde una oscura celda un individuo que dice haber tenido relaciones carnales con Napoleón y Josefina en la misma cama, u otro que dice que prestó dinero a Rodrigo Rato antes de irse al Fondo Monetario Internacional y que todavía no se lo ha devuelto. Pero qué digo... A veces tengo síntomas de turreburneísmo.

6 comentarios:

UnaExcusa dijo...

El medio de comunicación en el que yo trabajo no lo dio. No son noticias los desvaríos.

Y ahora, rueda de prensa de Ibarra y hay que contextualizar y explicarle a la gente todo lo que no hemos dicho antes... y deberíamos poder explicar también (porque pueden pensar que guardar silencio es mentir) por qué no hemos dicho nada antes...

En fin. Que verdes las han segao.

Manuel Lama dijo...

Miguel Ángel, aquí te envío mi dirección de blog:

manuellamapaniagua.blogspot.com

Un saludo

Miguel A. Lama dijo...

Me alegra saber que hay medios que no dan tratamiento de noticia a lo incalificable.Espero que Ibarra, en lo que le toque, cancele el asunto. Si no...

UnaExcusa dijo...

¿Qué es turreburneísmo, profesor? La palabra más parecida que conozco es "turrieburnismo" (que tampoco me ha quedado nunca claro qué es, por cierto, así que si me aclara las dos, eso que me llevo).

Miguel A. Lama dijo...

Se trata de creaciones léxicas, con su puntillo de pedantería, a partir de "torre ebúrnea" o "torre de marfil". Son palabras que no están en los diccionarios, y en los de uso, menos.
Me parece que "turrieburnismo" es más utilizada; pero yo leí hace muchos años, y la dejé anotada por ahí, "turreburneísmo". No sé si en Juan Goytisolo.
Debe aplicarse a la tendencia a aislarse de los demás, a instalarse en la torre de marfil, fuera de todo contacto con el mundo. Como la anacoresis del anacoreta.

UnaExcusa dijo...

Gracias.

Entonces esos síntomas los tengo yo también.

¿Puntillo de pedantería? No me lo parece, usted...