martes, marzo 23, 2010

Verona

A escasas veinte horas de haber llegado a esta ciudad, mi vivencia es magnífica. Esta mañana temprano, resultaba fácil adivinar desde una de las ventanas de mi habitación cuál era la dirección hacia la Universidad por la cantidad de estudiantes que pasaban. El cumplimiento del deber —una primera clase a estudiantes de primer año que cursan español— no reducía el placer turístico de un paseo por Via Cappello, en donde está la casa de Julieta —y ahí no resistirse a cambiar de dirección para pisar la Piazza delle Erbe, en la foto— , de cruzar el Adigio por Ponte Navi y llegar por el camino más largo luego a la Facoltà di Lingue e Letterature Straniere. Por la generosa hospitalidad de Felice Gambin he conocido a la profesora —aubiana, de Max Aub— Silvia Monti, la directora del Departamento de Romanistica, y a Paola Bellomi, joven doctora con una tesis sobre las páginas literarias de la revista española Triunfo, "del tardofranquismo al comienzo de la transición (1970-1978)", que puede resultar atractiva para su publicación en España. También, en el despacho contiguo al de Silvia Monti, al profesor de la Universidad de Zaragoza, visitante aquí, buen conocedor del mundo de los libros de caballerías, Alberto del Río Nogueras, que se ha declarado lector de este Pura tura. Los caminos de la blogosfera... Un placer.

4 comentarios:

Elías dijo...

Miguel Ángel:
Ten cuidado con las Julietas que mira cómo acabó Romeo.
Hoy he tomado café con tu hermano.
Un placer, como siempre.
Disfrutad.
Abrazo.

Julipy dijo...

Joooo, menuda envidia *___*

Francisco dijo...

Miguel Ángel, placer irrepetible es acudir a una de las plazas (a la de la foto, por ejemplo) y tomarse un spritz aperol a las siete de la tarde. Y la vista de la ciudad desde el teatro romano es impagable... En fin, que qué envidia compañero.

Anónimo dijo...

¡Jo, qué envidia! ¡Verona! Il paradiso. Disfruta de mi segundo país.
Montse.