miércoles, diciembre 24, 2008

Nos queda la palabra. Feliz Navidad

Cámara subjetiva. Primerísimo primer plano.— No puede decirse que esta Navidad sea para celebrarse; si acaso, porque se acaba el año, que no se ha ido aún, como dice mi hermano. Hay quien dice que menos mal que la Navidad es sólo una vez al año. Carmen lo suscribe. Tautológico. Desesperado por no soportar esos programas de radio en los que se habla todos los años de los tópicos de la Navidad uno se olvida de que no soporta esos tópicos; y se deja llevar. He pasado la tarde en la cocina. Lo último ha sido el discurso del Rey. De la cocina al salón había un desfase de quince segundos, más o menos. He escuchado, pues, dos veces, el discurso del Monarca gracioso. Lo que decía en la cocina —en Radio Nacional— lo repetía luego en el salón —Televisión Española—, cuando yo llegaba con los cubiertos y los platos. Nos queda la palabra. Lo he escuchado esta tarde en El ojo crítico de Radio 1, mientras trajinaba en los fogones, a propósito de ese inevitable recuento de guerras, torturas, injusticias, violaciones y violencias que en estas fechas parece que toman una extraña presencia. Y nos queda la palabra, también la de los amigos que se han ido, la de Ángel, en sus páginas, la de Manolo o la de Pepe en conversaciones reparadoras. Feliz Navidad.

Ilustración © Javier Alcaíns, 2008. De su felicitación, junto a María José, Gabriel y Eduardo, para los amigos.

3 comentarios:

Los viajes que no hice dijo...

¿Oyes (¿escuchas?) el discurso del Rey dos veces?

Masoch y tú no seríais parientes, ¿no?

Miguel A. Lama dijo...

Tienes razón; escuché un poco y oí otro poco. ¿Masoquista? No, curioso con el discurso ripioso (en prosa) del gracioso monarca.

Quidam pauper dijo...

¿La Navidad es abrazo?
Coñazo.

¿Paz, encuentros y morriña?
Es riña.

¿Villancico hasta la gorra?
Modorra.

Siempre monto una camorra
con parientes que me irritan
y las orejas me pitan:
coñazo, riña y modorra.