jueves, marzo 02, 2017

De Gallardo a Unamuno


Tengo en mi biblioteca este libro de «Andrenio», el seudónimo del periodista madrideño Eduardo Gómez de Baquero. Lo compré porque contiene su ensayo sobre «Gallardo y su tiempo» (págs. 7-52), que es el que abre un conjunto de textos variados —supongo que publicados antes en la prensa— sobre literatos como Valera, Ganivet, Pardo Bazán, Blasco Ibáñez, Baroja, hispanistas como Morel Fatio y obras como El condenado por desconfiado. Cuando habla de esta pieza de Tirso, dice que «se lee menos de lo que podría creerse a los clásicos entre los mismos eruditos. Sobre todo, no se les suele leer, salvo excepciones sabias, con la lenta lectura del filólogo, que conduce a veces a inesperados descubrimientos hasta en textos conocidos y familiares. Mirar no es lo mismo que ver. Pero para ver bien es preciso mirar con atención» (pág. 164). En esa página dejé mi marca de lector, como ahora hago copiando esas líneas aquí. Y de marcas de lector va este apunte, porque mi ejemplar está lleno de ellas. La primera, el precio —«2'50 Ptas»— y la fecha de compra —«25.VI.37»—, en plena Guerra Civil, de quien fue su propietario y lector. Más lector que propietario. La segunda es una llave sobre dos renglones que contienen una obviedad: «La bibliografía de un escritor tiene dos partes: el catálogo de sus obras y el de la literatura acerca de él» (pág. 10). Más adelante, en el mismo capítulo sobre Gallardo, el lector, que expresará «Lo perdono, pues no sabe lo que dice» (pág. 28) cuando Andrenio alude a la lectura apresurada de don Marcelino Menéndez y Pelayo (M.M.P.) del Diccionario crítico-burlesco de Gallardo, se despacha con su letra esmerada: «Grandísimo canalla, cómo se conoce que no ha sentido los Heterodoxos» (pág. 19). Y luego escribe: «Aunque lo afirme no me lo creo. No comprendo la animosidad que siente por M. M. P.» (pág. 33), que tiene su hincapié, páginas después, en esto: «¿A qué viene ese afán de contradecir todas las opiniones de M. M. P. ¿Será porque es católico?» (pág. 167). Hay más anotaciones, como la que pone al pie de la página 246 del artículo sobre Unamuno: «Sta. Teresa y Pardo Bazán, Valdés y Unamuno. Este hombre es demasiado liberal». La vida de los libros. La vida de los libros con vida. Los libros y la vida. Las huellas de la lectura sobre los libros y sobre la vida.