domingo, diciembre 20, 2009

Furia española



Maldita la gana de poner aquí esto; pero aquí va. Comí ayer con unos amigos. Éramos veinte en un salón compartido con otro grupo de unas quince personas. Comida de Navidad. Estaba permitido fumar; así que el ambiente a los treinta minutos era irrespirable. Era difícil ver, y no sólo por lo diminuto, el televisor que alguien había encendido a la hora del partido del Barça en eso del Mundialito.
El ambiente irrespirable fue más aún cuando el Estudiantes de La Plata marcó su gol y todos, los de mi mesa y los de la otra brincaron al tiempo para expresar su júbilo y corear todos "¡España, España!". Omito las barbaridades que escuché de contribuyentes y votantes como yo. Y es que tardé un poco en darme cuenta de que las expresiones eran de odio hacia el Barcelona. Edificante. Qué miedo.
Lo mejor del día es que ganó el Barça. Y lo dice uno —que no es aficionado— del Bilbao, un equipo que ahora se llama Athletic y que le ha metido dos goles al Osasuna para despedir el año. Vaya, me van a poner a parir los españoles.

8 comentarios:

PPK dijo...

Amigo Miguel Ángel, sólo una apreciación: el Bilbao del que tú hablas siempre se ha llamado Athletic. Bilbao es una ciudad y su equipo el Athletic de Bilbao. Lo que ocurre es que los "españoles" le llaman el Bilbao por desconocimiento, pero te aseguro que en Bilbo (que me disculpen los españoles españolistas) NADIE le llama al equipo de la ciudad el Bilbao.
Un saludo de uno del Athletic.

PD) Te disculpa, sólo un poco, que en tu escrito te reconozcas como "no aficionado"

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Qué país el nuestro, querido amigo.

Miguel A. Lama dijo...

Amigo PPK, gracias por la observación. No era necesaria. Me gusta el fútbol, y aunque no soy aficionado, sí conozco que el Athletic de Bilbado siempre se ha llamado así. Era una alusión a esas cosas que se imponen desde los medios. Sin importancia. Lo otro es más grave.

Anónimo dijo...

Esas reacciones viscerales, gruesas, no surgen de la nada o de una condición animal de la masa. Sin justificarlas entiendo que son un hartazgo a muchas declaraciones nacionalistas que nos moriremos viéndolas y oyéndolas... Y pide ahora tolerancia en Catalunya para ser y participar en la vida pública (no en el ámbito privado)en castellano. ¿Quién pone el desprecio y las exclusiones? Como lo he vivido, lo tengo claro.

Anónimo dijo...

Complicado en estos días separar política y fútbol. Máxime cuando el presidente del FC Barcelona participa en consultas populares independentistas e insulta al presidente de la Junta de Extremadura (barcelonista de pro). Vivir para ver.

Anónimo dijo...

¿Dónde comiste, para no acudir a un sitio tan concurrido por fachas de lo más rancio?

PPK dijo...

Que una persona sea presidente de un club no le incapacita como ciudadano y puede mostrar sus ideas públicamente. Otra cosa es que use un púlpito para ello, intentando arrastrar a la institución que preside. Eso ya no me parece bien.

José Tato González dijo...

Lo mismo es que soy un superdotado, pues separo perfectamente la política y el fútbol.

El fútbol es un deporte, antes solían ganar los alemanes, en el que once hombres en calzoncillos le dan patadas a un balón. Resulta que si meten el balón en la portería contraria ganan.

La política es otra cosa diferente. No suelen estar en calzoncillos. No suelen, digo.

También sé, debo ser un genio, que los estereotipos sobre catalanes, extremeños, madrileños, andaluces,... son eso: estereotipos.

Nadie con dos dedos de frente se puede creer que (todos)los extremeños seamos paletos, que (todos) los catalanes sean independentistas, que (todos) los madrileños chulos, que (todos) los andaluces vagos.

En fin, alguno hay. A veces, parece que son más de la cuenta.